Autora: Eliana A. Ross (Weya Disidente)
¿Cuál es el problema?, ¿qué se hace mal?, ¿quién sale dañado?, ninguno, nada, nadie. Dos personas adultas y responsables haciendo nuestras cosas privadas en privado, de común acuerdo y con el consentimiento explícito de ambas partes, ¿alguien se atreve a poner un “pero”?. Sin ningún interés de publicarlo en los diarios, sin hacer bandera de esto, sin orgullo especial por el “logro”, es más, sin que hubiese nada de qué alardear.
Algunos amigos hacen cosas juntos, juegan al fútbol en un equipo amateur, se van a correr carreras, salen de compras, ayudan en obras de caridad, dos mujeres pasamos el rato disfrutando de nuestra sexualidad, ¡¿cuál es la fucking diferencias?!. A mi no me gusta que la gente baile cumbia ¿me da el derecho de prohibir esa música solo por eso?, simplemente cambio de estación, o me retiro del lugar y ya.
¿Que es anormal dicen?, pues coleccionar estampillas postales también lo es y sin embargo la gente lo hace y nadie ve nada raro en eso, curioso tal vez, ¿pero anormal?, ¿por qué?, ¿qué es la normalidad?. Homosexuales ha habido, hay y habrá siempre, mientras el ser humano sea ser humano, ¿qué es lo terrible de todo esto?. ¿Es que acaso alguien se siente con el derecho de parar a la gente por la calle a preguntar sus preferencias sexuales y mandarlas al banquillo de los acusados solo porque no coincide con el gusto de una?.
Si coleccionar estampillas produjera un daño irreparable e innecesario en el coleccionista o en terceras personas sería la primera en protestar y en tratar de prohibir esa actividad ¿pero sucede eso realmente?, ¿verdad que no?. Si tú no eres coleccionista de estampillas y no sintieras el gusto por esa actividad serías indiferente de ello, te resultaría aburrido y no explorarías el tema, simplemente cambias de estación y ya, y tu vida sigue normal sin nada qué lamentar ¿verdad?, ¿por qué es diferente cuando se trata de temas sexuales?, ¿es que tenemos miedo de vernos como animales con instintos?, pues bienvenidos a la realidad, somos animales con instintos, ¿qué es lo terrible de eso?, ¿acaso se es menos buena solo porque se siente a gusto el rato con una amiga?, ¿no se puede ser altruista y sensibles de las desgracias de nuestros vecinos solo porque somos animales con instintos?.
Pregunto y exijo respuestas si es que van a levantar un dedo acusador de ser “mala” porque se es bisexual. Y si no lo van a hacer ¡déjennos en paz!. A quién le cabe alguna duda que mamá y papá, a solas, en la intimidad, con las persianas abajo alguna “chanchada” habrán hecho. So what?, ¿son menos padres por eso?, ¿quieren menos a sus hijos por eso?, ¿hay que reprochárselos?, ¿les afectó en algo?, I think not.
Que es un riesgo dicen algunos. Respirar también es un riesgo, ¿tenemos que dejar de respirar?, comer una hamburguesa bien grasosa también es un riesgo, ¿tenemos que dejar de comer hamburguesas?, ¿alguien se ha puesto a pensar lo inmensamente estúpido que es tirarse de un avión a mil metros de altura con la esperanza ciega de que un pedazo de tela detendrá la caída?, y sin embargo hay ejércitos de personas que lo hacen, y hasta hay programas de televisión dedicados al tema, ¿por qué no prohibimos el paracaidismo si es tan riesgoso?, porque damos por supuesto que la gente que lo hace es consciente del riesgo que eso implica, que antes de hacerlo toman los recaudos necesarios para que nada malo pase y todo marche bien, y ya tomados esos recaudos van y lo hacen ¡y la pasan de maravilla cuando lo hacen!.
Que hay un daño moral dicen algunos. ¿La moral según quién?, ¿mía o de los demás?, ¿se daña mutuamente de alguna manera?, ¡no!, todo lo contrario, se sale mejor que antes, sicológicamente tranquilizadas, satisfechas por el resultado, felices y contentas de haber calmado nuestro instinto, como te sientes después de una buena siesta después de un largo día de trabajo.
Si no te gusta lo que has leído, ve a leer otra cosa y olvídate de esto, no se pide que te guste a ti también, solamente que aceptes que hay gente que lo hace y que no le puedes juzgar solo porque no te gusta, que no hay daños intrínsecos en tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo siempre que sea de común acuerdo. Yo nunca me tiré en paracaídas, creo que no me gustará hacerlo y en la medida de lo posible trataré de evitarlo, pero no me molesta en absoluto que haya gente que lo haga, por mi que se tiren todo lo que quieran y si les gusta y sienten placer haciéndolo ¡bien por ellos!.