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¿Y AHORA?

Para terminar con estos molestos mosquitos, entonces, es preferible prevenir... ¿Y cómo? Muy fácil, evitando los lugares donde los mosquitos puedan poner sus huevos.

En primer lugar debemos limpiar muy bien el patio de nuestra casa para que no haya "lagunitas" cuando llueve o cuando regamos las plantas.

No tenemos que dejar que se acumulen basuras como latas, alambres viejos y oxidados, pedazos de neumáticos, ladrillos y otras cosas, en el patio o arriba de los techos porque allí también pueden poner sus huevos los mosquitos cuando se mojan con la lluvia.

Si tenemos un patio muy grande y con mucho pasto, conviene regarlo un par de veces por semana con algún líquido insecticida de baja toxicidad, así reducimos la cantidad de mosquitos, jejenes, moscas y otros insectos peligrosos del jardín.

También tenemos que mantener muy limpio el lugar donde se tira la basura, colocando un posaresiduos alto, para que los perros y gatos no puedan romper las bolsitas y dejar toda la basura tirada a los alrededores, porque seguramente allí se juntarán ¡millones de molestas moscas!

Si se te ocurren otras soluciones, comentale a tus papás, así las implementan y si salen bien y dan resultado envíanos un correo electrónico a pathec@calidoscopio.com

Al compartir con nosotros tus experiencias podríamos todos juntos divulgarlas para que otras conozcan nuevos sistemas para eliminar estos molestos insectos voladores.

 

¿QUÉ SE RECOMIENDA PARA EL CONTROL?

 Buscar los sitios sospechosos como criaderos de mosquitos, desde el día siguiente a las lluvias hasta diez días después, identificar las charcas en las que se detecten larvas de mosquito en campo abierto, no cultivado, con vegetación herbácea, aguas transparentes y limpias, donde se acumula agua de lluvia.

 Marcar su ubicación en un mapa del municipio.

 Concentrar las tareas de control en esas zonas, utilizando si es posible, larvicidas biológicos (en zonas abiertas donde no haya acumulación de otros agentes biológicos que puedan competir con las larvas)

 No utilizar larvicidas en cunetas de desagüe con paredes de cemento, lagunas con agua permanente y sin cambios en su nivel, acumulaciones de agua con polución o alto contenido de materia orgánica, por no obtenerse efectividad.

 El tratamiento, si se realiza con larvicidas, debe repetirse cada vez que se produzcan lluvias.

 Si el tratamiento consta de insecticidas que matan adultos y pupas, no se deben aplicar cuando llueve, porque se diluyen y pierden efectividad.

 Realizar tratamiento con adulticidas fuera de las zonas con viviendas, siempre que no llueva ni haya demasiado viento, utilizando productos de baja toxicidad para el hombre y para la fauna. No usar nunca productos que puedan ser tóxicos para otros insectos, como las abejas. Extremar las medidas de seguridad.

 Concentrar los tratamientos en zonas próximas a criaderos de larvas, a menos que se encuentren cerca de zonas habitadas o de actividad humana.

 Desmalezar para impedir la proliferación de refugios para adultos.

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