¿Por qué calidoscopio?
Seguramente de niños muchos jugaron con un instrumento multifacético, que no era electrónico, ni funcionaba a pilas, que ni siquiera necesitaba cuerda para brindar toda su belleza, un juguete, que con la simple rotación de las manos de su feliz dueño, producía cientos de miles de formas siempre diferentes, para ser exactos, infinitas formas, unas más coloridas que otras, algunas más bellas, pero todas igualmente fascinantes. Ese instrumento que dio alegría a tantas generaciones se llama calidoscopio. Sí, exactamente el mismo nombre que le dimos a nuestra página, nuestra y de ustedes, porque está creada para arrancarles una sonrisa, para divertirlos sin fin, para que todos, grandes y pequeños, puedan disfrutar de un sano divertimento y descubrir la alegría de aprender cosas en constante cambio.
Esta página aspira a ser un calidoscopio en el pleno sentido de la palabra, para los griegos decir calidoscopio era decir "imagen de hermoso diseño", algo variado y pintoresco era algo "calidoscópico". Eso queremos, darles algo de nosotros en forma amena, entretenida, simpática, con toques de reflexión y buen humor, pinceladas de color y muchas sorpresas que irán descubriendo a medida que se adentren en el sitio.
Y para los que nunca vieron un calidoscopio les mostramos cómo eran estos juegos que tanto fascinaron a los niños y niñas de todos los tiempos y lugares. Estaban construidos algunos de madera, otros de cartón, hoy los podemos ver en algunos negocios fabricados con materiales sintéticos e incluso hay grandes calidoscopios en parques o paseos, de tamaños realmente impresionantes, accionados por manivelas o la fuerza del viento.
Una definición más técnica es la que aparece en algunas enciclopedias: aparato de óptica recreativa consistente en un tubo que encierra dos o tres espejos inclinados con dos láminas de vidrio en un extremo, entre los cuales hay varios fragmentos sueltos de vidrio de color. Observando por el extremo opuesto se ve aparecer un dibujo simétrico que varía cuando el observador hace girar el tubo.
Antiguamente se denominaba caleidoscopio (para reflejar su origen griego "kalei"), desde hace un tiempo la Real Academia Española aceptó el vocablo, más moderno, que se había impuesto por el uso:
CALIDOSCOPIO (haciéndo apócope de "ei" por "i").