LA RED, TEXTO COMPLETO

Comentado por la Dra. Patricia Mónica Sartor

LA GÉNESIS

 

Allá, por 1993, el Director de "La Red", Irwin Winkler, leyó la historia de un hombre de negocios japonés que investigó, mediante detectives, su propio pasado, para ver qué podía descubrir, ya que contemplaba la posibilidad de una manipulación de sus datos personales. La idea de "La Red" comenzó a rondar por la mente de Winkler, "comencé a darme cuenta que toda nuestra vida está en bases de datos electrónicas y me pregunté ¿cómo proteger nuestra privacidad?, ¿cómo proteger realmente nuestra identidad?"

"Realmente presuponemos nuestro lugar en la vida" agrega Sandra Bullock, protagonista de "La Red", "Ángela está tan aislada de la vida real que eso la hace especialmente vulnerable, lo que hace que esta sea una muy buena historia es la fuerza que pone Ángela para encontrar recursos en sí misma para vencer los obstáculos que se interponen en su camino"

Winkler y el productor, Rob Cowan, quisieron mantener el "foco humano" en el film. "Para mí, la tecnología sólo es parte de la historia personal que cada uno crea", explica el director. "¿Qué es lo que hace esta tímida y recluida joven cuando la tecnología comienza a manipular su vida y la cambia súbitamente?"

Bullock, ávida usuaria de Internet se sintió atraída rápidamente por el proyecto. "Comprendo el proceso de aislamiento", dice, "cada vez que comienzo a adentrarme en la red, me resulta difícil abandonarla. Gracias a Dios tengo amigos que me sacan de casa".

 

EL RODAJE

 

El rodaje de "La Red" comienza el 5 de enero de 1995, en San Francisco, en la exposición MACWORLD, en el Centro de Convenciones Moscone, con unos 70.000 participantes se congregan para asistir a la presentación de las novedades de Apple y software para Macintosh.

Algunos visitantes quedaron literalmente "pegados" al film, mientras otros caminaban asombrados ante las demostraciones de los últimos productos de Cathedral Systems.

La experiencia de Bullock con las computadoras hizo que se pudiera interactuar directamente con ella y la cámara, sin necesidad de una doble para estas escenas. "Es verdaderamente buena con las máquinas, con lo que todo lo que hace frente a las cámaras resulta más real en la pantalla" asegura Todd Marks, supervisor de producción.

Marks utilizó también herramientas digitales, especialmente Cámaras digitales QuickTake de Apple, con lo que mejoró el retoque de las imágenes.

Otras tomas se realizaron en el histórico parque de diversiones de Santa Mónica y en los Estudios Paramount, en su también histórico tanque de agua en que Moisés partió en dos al Mar Rojo en el film "Los diez Mandamientos".

En las últimas dos semanas del film en San Francisco, la compañía recibió la visita de Dan Farmer, que recientemente había ganado el reconocimiento mundial por su programa de seguridad SATAN, de Silicon Graphics Inc. notorio por proteger bases de datos destinadas a Internet.

Farmer confirmó muchas de las suposiciones del film, específicamente las relacionadas a los "accesos traseros" de los programas. "Todo lo utilizado en Internet es vulnerable, si hay algún sistema que no haya sido vulnerado aún, es porque todavía no lo conocen", afirma Farmer.

El mensaje que se deriva de esta película es, "no perdamos el contacto humano", reconoce Winkler, "creo que las computadoras nos ayudan en muchos aspectos de la vida, nosotros editamos este film en 'Avid', nuestra máquina digital, pero no podemos perder de vista los 'viejos' sistemas manuales de retoques, es como darle un 'touch' de irrepetibilidad, aunque sea algo tan pequeño, que pase casi desapercibido para el espectador".

"Quisimos decir 'algo más' con 'La Red', no nos enamoremos de la tecnología en desmedro del contacto humano, porque al final nos quedaremos solos e indefensos"

 

SINOPSIS

 

Ángela Bennett es una analista de sistemas "top" de Cathedral Systems. Como cualquier teletrabajadora independiente muy bien remunerada, pasa sus días eliminando "bugs" de juegos diseñados por adolescentes o descubriendo virus en programas hackeados de sistemas que no funcionan. Pasa sus noches "chateando" con otros tímidos "cyberchaters". Es bastante feliz con su forma de vivir, no expuesta, resguardada en su rutina de soledad... hasta que la vida que ella se había construido se ve inserta en el temerario enredo de una red de muerte, conspiración y corrupción.

Todo comienza con un favor a su colega Dale Hessman, Ángela realiza un estudio preliminar de un prototipo en etapa "beta" de una aplicación para Internet que presenta una particularidad extraña: puede acceder a bases de datos de la Reserva Federal, de la Comisión de Energía Atómica y de tantos otros. Ángela siente curiosidad por estos accesos al azar tan anómalos y Dale le propone volar desde San Francisco para trabajar con ella. Nadie más conoce esta particularidad del programa... El aeroplano de Dale se estrella en un parque industrial que, de acuerdo a los instrumentos del avión, "no debería haber aparecido allí".

Después de descubrir este enigmático programa, la vida de Ángela comienza a cambiar. Las computadoras se vuelven locas y el vuelo que ella debe tomar para sus "primeras vacaciones en cinco años" se retrasa. En las playas mexicanas conoce a Jack Devlin, un encantador hombre de negocios, que parece tener el mundo en sus manos.

Pero ésta fue una fugaz experiencia que se tornó negativa cuando Ángela siente la muerte muy cerca por poseer el diskette con el programa. Sus llaves, su pasaporte y todos sus documentos "se pierden"... Alguien cancela sus reservas en el hotel y roba sus pertenencias.

Éste es sólo el comienzo, Ángela aprende pronto que mediante Internet alguien alteró los registros de su vida.

Ahora tiene un nuevo nombre, sospechoso, con una identidad falsa y un prontuario policial alterado. Así, con poco dinero, sin documentos ni credibilidad, Ángela debe buscar por sí misma recursos y fuerza para combatir a esas fuerzas, casi imbatibles, que quieren silenciarla.

Sandra Bullock es Ángela Bennett, una analista de sistemas especializada en testeos beta y problemas de software de juegos.

Al acceder a información no autorizada que ella ni siquiera esperaba encontrar al revisar un programa, su mundo comenzó a darse vueltas.

Su licencia de conducir...

Sus tarjetas de crédito...

Sus cuentas bancarias...

Su identidad...

¡ FUERON BORRADAS!

Ángela descubre que los Praetorianos son los responsables de la "desaparición de su vida"

 

 

 

LA RED

 

 

 

COLUMBIA PICTURES

 

Un film de:

Irwin Winkler

 

Con una historia de:

John D. Brancato

Michael Ferris

 

Adaptada por:

John D. Brancato

Michael Ferris

Irwin Winkler

Rob Cowan

Richard Beebe

"Como todos nosotros, Ángela Bennett vive en la era de la información. Toda su existencia está computarizada. Todas sus actividades se encuentran codificadas en una compleja red de información. Esto es algo que Ángela nunca había pensado hasta...

... que fue borrada"

 

Con la explosión tecnológica verificada en los últimos años, "La Red" es una historia virtual de primera línea, es parte de un mundo donde se puede pedir una pizza hasta recibir información de todo el mundo a través de las complejas redes telefónicas y de computadoras, conocida como Internet.

Un mundo donde el que posee el conocimiento y el programa adecuado, un buen hacker, puede acceder a computadoras remotas y cambiar todo: planes de vuelo, historias clínicas, prontuarios de criminales, información secreta del gobierno, hasta.... la identidad de alguien.

 

 

LA RED

Columbia Pictures

Un film de Irwin Winkler

 

Se observa un hombre de unos 55 años bajar las escaleras de un edificio público, mientras habla por un celular, visiblemente preocupado. 

H - Gracias por la información, le agradezco. ¿No es posible un error de lectura? Los errores humanos ocurren.... Eso lo descarta, ¿no?... Así que esto es la realidad. 

El hombre se enfrenta a la realidad. Ésta no es como él pensaba, es diferente y cree que puede deberse a un "error humano", sus percepciones le dicen otra cosa, pero las confirmaciones de expertos le dicen que está equivocado, que "su realidad" es en verdad, otra realidad. Utiliza la "autoridad" como criterio de verdad. 

El hombre corta la comunicación. Se acerca otro hombre, más joven. 

J - Señor Secretario, su auto.

H - Sí, gracias. 

Salen ambos en el automóvil, el hombre más joven es el chofer. 

H - Eddy, toma la ruta del parque. 

El secretario mira a su alrededor y habla por su celular frente a un banco de cemento, en el parque. Tiene una bolsita de papel con algo dentro. 

H - Está bien compañero, última oferta, no negociable. Por cada buena nota en Álgebra II, dos horas de calidad con los vídeo-juegos. Sea como sea, no se lo digas a tu mamá. Ahora, vuélvela a poner al aparato (Saca una manzana de la bolsita y comienza a comerla). Bueno cariño, todo arreglado con el hijo Nº 1 (se ve que se le humedecen los ojos, como comenzando a lagrimear)... ¿Yo? Bien, sólo necesitaba un paseo por el campo. Ha sido un día de pesadilla. Nos vemos luego.... Claro que sí. Te amo, Liz. 

El hombre consumido por el dolor y la desesperanza, negocia la felicidad de los demás ofreciendo "cosas". Es el mundo del consumo, donde lo importante es satisfacer los deseos, donde los hombres no son personas sino números, su propio hijo es un número, "el hijo Nº 1", todo lo que le daba sentido a su vida ya no existe. Ni siquiera el amor puede revertir su decisión. (Hombre postmoderno).  

Corta la comunicación, saca un revólver, pone el caño en la boca y se escucha un tiro, a lo lejos se ve el mar. 

No tolera la "nueva realidad" de su vida, no se cree capaz de aceptarla y cambiarla, está sumido en la desesperanza y cree que lo único que le da sentido a la vida es escalar posiciones, adquirir brillo, apariencia, ser un hombre público intachable. No puede resistir perder estas condiciones y su único escape es la muerte. (Concepción de hombre coincidente con la de los sofistas griegos).

 


Amanece. Ángela juega con un video-juego para PC, lo está testeando y habla por teléfono sin manos con el creador del juego, Depina.

La tecnología presente a lo largo de todo el film. Aquí en forma de "multitarea", no sólo las máquinas hacen varias cosas a la vez, las personas también, no porque sea parte de su esencia poder hacerlo, sino para "no perder tiempo", para avanzar en el trabajo mientras, por ejemplo, se habla por teléfono, se cocina o se mira un vídeo, hacer una sola cosa por vez es algo perimido, antiguo, "retro". 

A - Un juego muy simpático, Sr. Depina.

D - Sé sincera, es extremadamente sangriento. Pero a los niños les encantará. Dime qué es lo que falla. 

La diversión de la postmodernidad, sangre, destrucción, muerte, de las que ni siquiera los niños están a salvo, más aún, los productos destinado a ellos son los más cargados de violencia. 

A - Tiene un virus, uno no muy simpático. 

Infectar programas parecer ser la única forma de protestar contra el sistema, es la rebeldía, otrora expresada en huelgas, subversiones, ahora haciendo ver que se puede burlar al sistema.

D - Eres la mejor, bueno ¿qué hacemos?

A - Bueno, ni piense en usar la tecla "escape" por un tiempo. Oprimirla volaría todo el sistema.

D - No debía pasar, pues tengo ese programa... Guardián. 

Otra vez la tecnología y la confianza ciega que se pone en ella, donde el hombre se vuelve un autómata arrodillado ante su propia obra. 

A - Eso dicen todos ¿lo instaló? 

Típica pregunta, algunos creen que por tener algo ya están protegidos pero no lo activan al utilizar sus máquinas. Aunque Ángela podía haber obviado el tonito soberbio de su pregunta, también típico de las personas que manejan la información, sabiéndose "guardianas" de una sabiduría que otros no poseen. En la sociedad postmoderna se perfilan claramente dos clases de personas, las que conocen y las que no conocen determinados códigos, entre ellos, operación de computadoras, inglés, tecnología. El que conoce tiene el poder de la información, el que no conoce es un paria para la sociedad, más aún, ni siquiera tiene lugar en ella, siempre necesitará del que "conoce" para sobrevivir, siempre hay alguien que sabe más, que puede ayudar o no, que puede "enseñar" o simplemente "arreglar lo que está mal" sin explicar los por qué de los errores, casi siempre para que no haya otros que sepan y puedan ocupar su lugar. Por eso los "hackers" son gente que se rebela ante el sistema, por eso violentan programas hasta capturarlos y mostrarle al mundo "sabio" que también se puede descubrir "secretos" sin su ayuda ni documentación. 

D - Por supuesto, apenas llegó. Eso creo.

A - Todo está bajo control.

D - Eres la mejor ¿crees posible venderlo para el sábado?

A - Creo que sí. Todo menos el virus. Un amigo mío los colecciona. Hay gente rara.  

El hombre en su esencia sigue siendo igual a sus antepasados, a los primeros hombres que se preguntaban por el por qué de las cosas. Tal vez estos "coleccionistas de cosas raras" lo hacen para satisfacer su curiosidad, es su forma de filosofar en un mundo postmoderno e informático... o tal vez lo hacen como un endiosamiento de la destrucción... No lo sabemos, porque no conocemos la personalidad del amigo al que se refiere Ángela. 

D - Eres un genio, Ángela, no sé cómo agradecerte. 

Ser un genio en la edad contemporánea es saber un poco más que otros, se puede ser un genio para unos y un inútil para otros. Es un reconocimiento a la superioridad intelectual, con una valoración particular. A veces se califica de genio a algunos porque realmente lo son y otras veces, porque no se pueden aceptar las propias limitaciones en el conocimiento, entonces cualquiera que sabe más que yo es un genio, con lo que la persona no se disminuye a sí misma, engrandeciendo a los demás. Es la cultura de la apariencia. 

Ángela toma un diskette naranja y copia los segmentos del virus. 

A - No pensará lo mismo cuando le llegue la factura. 

El dinero es el amo, el saber se cotiza en bolsa, un genio actual no es generoso, cobra su colaboración, ser "genio" es su trabajo. 

D - Lo que sea, vale la pena. Quiero darte las gracias llevándote a cenar... 

Gesto humanitario, el joven programador realmente se siente agradecido o siente curiosidad por conocer a esa persona tan genial, pero Ángela no acepta invitaciones ni relaciones con sus clientes, sus "planes" tienen otras direcciones... 

A - Me halaga mucho, pero...

D - Tienes que comer.

A - Desafortunadamente ya tengo planes.

D - ¿Qué hay de mañana? ¿Pasado?

A - Esos planes son un arreglo permanente, pero se lo agradezco. Gracias. Gracias, adiós. 

Sigue copiando, se cambia con la silla con rueditas desde la máquina del juego a la máquina que tiene el acceso a la red. Aparece la página de pizza net.  

Ángela se siente parte de una "aldea global" que no es tan global porque es para algunos, depende de "la red" y "la red" es su única comunicación con el mundo. Compra por computadora, se relaciona con el entorno a través de ella, se "comunica" pero en forma impersonal.   

"Please Enter your name, address and phoner"

Name: Ángela Bennetts

Address: 407 Finley Street

CP: Venice Plate. CA ZIP: 90291

Phone: (310) 653-3472

A - Hola 

pizza net

Topping Menu

Select a Nizer 

PIZZA POR INTERNET 

A - Grande

pizza net

We deliver the best pizza in cyberspace!

Your Pizza will arrive in 45 minutes

Gratuity not incluided

Thank you for your order. 

Ángela va hacia la heladera, saca un vaso, agua, coloca algo en el vaso, toma el control remoto, prende unos "leños" en un monitor bajo el hogar. 

Como no podía ser de otra manera, ¡hasta la calefacción se encuentra regulada por las computadoras!, lógicamente con su propio ícono de fuego para asemejarla a la realidad. Ángela vive inmersa en una "realidad virtual" donde lo que existe es lo que se puede percibir, pero ya no por los clásicos cinco sentidos sino también por la imaginación plasmada en "realidad" mediante las computadoras. Ángela siente que "compra" cuando pide la pizza por Internet, siente que "habla" cuando teclea frases para comunicarse con otros seres parecidos a ella, siente que no sería igual si el programa que regula la calefacción no tuviera los leños apagados y encendidos en un pequeño monitor debajo del hogar.  

Se ve una pizza medio comida.

Se oye una voz grave, metálica:

"Ya nadie sale de casa, nadie hace el amor, la red es el mejor anticonceptivo" 

Es la "filosofía" de los cybernautas, no salir de casa, comunicarse con el mundo desde donde uno quiere, aquello que nació con los alquileres de videocasetes para "ver las películas donde quieras" se extendió a casi todos los órdenes de la vida. ¿Para qué vas a preocuparte si podés tenerlo todo al instante mediante "la red"? Por supuesto, no importa la "interrelación" humano-humano, esta relación se da sólo mediante "instrumentos" que hacen de nexo, lo que antes hacía la voz, una sonrisa, una caricia, ahora lo hace la computadora... quizás esta "filosofía" es una parte de la explicación de la menor tasa de natalidad en países muy desarrollados... 

En la pantalla de la computadora se lee:

CYBER CHAT

Se observan los íconos de los que están "hablando". 

Los íconos son representaciones, se utilizan en ciertas religiones para recordar a sus santos y mártires, aquí son símbolos que exaltan alguna característica de quien "chatea". Estas características resaltadas pueden ser reales o deseos de quien es el "dueño" del ícono, de todas maneras nunca se "conocerán", entonces no importa si la imagen corresponde o no a la persona que representa.

Estamos frente a una forma diferente de "conocer" la vieja pregunta filosófica ¿cómo se conoce? ¿por los sentidos o por la razón? vuelve a reeditarse... ¿Cómo se conoce a través de "la red"? ¿Por los sentidos? Absolutamente no, nuestros cinco sentidos no interaccionan con las personas que "conocemos": No las vemos, sólo vemos la "imagen" que ellas quieren mostrarnos, sus aspectos más importantes, aún si el chat se realiza con el auxilio de pequeñas cámaras de vídeo que hacen de nuestras computadoras el sueño de los niños de los '60, ¡tener un videoteléfono como el de los supersónicos!, allí tampoco vemos lo que no quieren mostrarnos. No las oímos, excepto que poseamos la tecnología de "real audio" que nos permite transformar a la computadora en un teléfono con o sin imagen. No las podemos tocar, no podemos sentir el aroma de su perfume ni podemos compartir con ellas el sabor de un café o una gaseosa conversando en una plaza... Porque, a pesar de algunos adelantos como las cámaras de videoconferencia y el real audio, mucha gente prefiere los "chats" escritos, unas porque preservan su intimidad, otras porque no quieren mostrarse y otras, sencillamente, porque adoptan diferentes personalidades de acuerdo a las "conversaciones" que se van dando. Volviendo a la pregunta de cómo conocemos, al igual que antes, no es fácil saber si conocemos por la razón, ¿cuánto sabemos de alguien para poder hacernos una idea concreta de su personalidad? Esto que se da con personas, también se da con las imágenes que tenemos de los países, de los paisajes, de lugares que nunca visitaremos, pero que "vemos" desde la ventana de algún edificio que tiene conectada una cámara virtual para que nosotros conozcamos su entorno, a veces, ¡hasta nos dejan manipular la dirección de la cámara para poder ver hacia arriba y hacia abajo, hacia los costados, hacer un zoom o volver a la visión general ofrecida al principio! Pero, ¿cómo sabemos que lo que vemos es una imagen "real" de ese lugar? ¿Cómo sabemos si no es un montaje artístico? No lo sabemos, como Platón, la realidad es lo que tenemos delante, si responde o no a la "verdadera realidad" no lo sabremos hasta que no salgamos de "la red" y nos internemos en el mundo de los sentidos, hasta que no visitemos ese lugar que veíamos por la ventana, hasta que no conozcamos "personalmente" a esa persona con quien "chateamos" diariamente. ¡Cuánto más real parece este mundo de sensaciones en la actualidad! ¿Qué podría decir Platón de su mundo de las ideas? Creo que Platón nunca se imaginó la existencia de una realidad tan subjetiva como la que vivimos a través de "la red" pero a la vez tan "manipulable" por otros, por los que tienen la información. 

A - Hablar así podría acarrear la extinción de la especie (escribe en la computadora y lo envía) 

Cyberboob contesta:

C - Estoy de acuerdo ángel. Dame una cita para procrear. 

Esta respuesta encierra un interrogante muy importante: ¿procrear, es lo único para lo cual necesitamos un contacto humano-humano? Estamos al borde de la alienación, una característica típica del postmodernismo, ¿qué valores regulan nuestra sociedad? ¿Tenemos "conciencia" de nuestros actos? ¿Podemos discernir lo que es bueno? ¿Existe la ley?

Sabemos que un acto es moral cuando cumple ciertos requisitos, entre ellos saber si el acto a realizar obrará en conformidad o no con la naturaleza racional del hombre, si no hay conciencia del deber moral, el acto será bueno o malo materialmente pero no podrá decirse si es bueno o malo formalmente, se debe educar y refinar la conciencia ética de las personas pues de otro modo no se conseguirá un desarrollo armónico de los hombres y de la sociedad, lo mismo sucede con la libertad psicológica, si la decisión no es tomada por el propio yo, por la voluntad racional del hombre, no existe la libertad y sus actos son inimputables, sólo dependen de las fuerzas de la naturaleza, que rigen al Universo. De igual manera existen leyes necesarias que aseguran el bienestar del hombre, la sociedad y el ambiente que los rodea, frente a las que el hombre tiene una obligación moral de cumplirlas. El orden, la armonía y el bienestar son los fines de la ley moral, pero sólo se consiguen si cada uno depone de sí algo, en pro del bienestar de todos y de todo... ¿Nuestra sociedad individualista y egoísta, está siguiendo las huellas de la ley moral que guió al mundo durante tanto tiempo? ¿Nuestra sociedad, puede llamarse "sociedad" si la sociabilidad es lo que se está perdiendo incesantemente? ¿Sigue siendo el hombre un ser social? ¿En qué sociedad se está perfeccionando el hombre? ¿Cómo coopera este hombre postmoderno con el bien del todo? ¿Cómo se perfecciona? ¿Qué es el Bien? ¿Estamos contribuyendo hacia la consecución del fin de la naturaleza, llevándola a su perfección? ¿Somos capaces de reconocer los valores por la sola actividad del pensamiento y la razón? ¿Cuál es la jerarquía de valores que rige nuestra sociedad? En algunos textos encontramos pirámides de valores que los jerarquizan de la siguiente manera:

    1. Valores de grado superior: Valores religiosos: santo/profano
    2. Valores estéticos: bello/feo, elegante/no elegante
    3. Valores morales: bueno/malo, justo/injusto
    4. Valores intelectuales: verdad/error, evidente/probable
    5. Valores vitales: sano/enfermo, fuerte/débil

Valores de grado inferior: Valores útiles: capaz/incapaz, abundante/escaso

Pero nuestra sociedad parece adherir a una escala de valores de otro tipo:

    1. Valores útiles
    2. Valores estéticos
    3. Valores vitales
    4. Valores intelectuales

Los valores morales y religiosos no se encuentran fácilmente en las sociedades postmodernas, están relativizados, es bueno lo que es útil, es una "diosa" una persona que es bella.  

A - No, en un par de días salgo de vacaciones (el ícono de Ángela es una figura de un ángel). Sólo yo, la playa y un libro. 

Fiel a su idea de soledad, aunque no intima con otras personas, intenta hacerlo consigo misma.  

C - Voy contigo, nena, no busques más ;-) 

Al no poder expresar sentimientos tipo abrazo, besos, sonrisas, los "emoticons" los reemplazan. 

A - Lo lamento, no eres mi tipo.

C - Estoy aplastado = ( ¿qué quieres de un hombre?

A - Viril, bello, brillante, una mezcla del Capitán América con Albert Schweitzer. Que pase todo el día corriendo, haciendo del mundo un lugar seguro para la democracia y la noche tocando cantatas de Bach mientras cura el cáncer. 

Esta definición de "hombre" de Ángela expresa su ideal de hombre:

C - ¿No te conformarías con uno que baje el asiento del W.C.? 

El ideal de hombre de Ángela se encuentra lejos del hombre real, Cyberboob representa un hombre más simple, que se conforma con otras cosas o que ni siquiera se plantea grandes ideales. 

Iceman (una calavera) interviene:

I - Escucha Ángel, estás soñando, eres uno de nosotros. 

Hombres y mujeres postmodernos, no pueden soñar como Ángela, porque están atados a otra realidad, los demás "chateadores" le devuelven la realidad que Ángela había perdido soñando. Se encuentran resignados ante el estilo de vida que se les impone... "estás soñando" le dicen, eres uno de nosotros... 

C - Te aceptamos

Otros - Te aceptamos

Otros - Eres uno de nosotros (se van viendo íconos)

A - Sí, lo sé. 

Ángela apaga la máquina. 

Apagar la máquina para Ángela es salir del mundo, prácticamente es desconectarse de la existencia, porque ella no tiene una vida personal, independiente de "la red". El hombre postmoderno es individualista, pero a la vez "no existe" si no hace, se viste, habla, como los demás, forma parte de un todo, de una masa de gente que no tiene un pensamiento individual, independiente, que no puede ir en contra de los destinos del resto, de los designios de la moda, de los "comentarios de la gente", en todos los niveles sociales puede apreciarse esto, Ángela representa un sector informatizado de la sociedad, que goza de ciertos privilegios que otros no tienen, pero en los sectores más humildes, más simples, también se ve el individualismo exacerbado inserto en un "comunitarismo" de opiniones, de modas, de lenguaje, de gestos, como si todos los que comparten esa forma de vida fueran sólo uno y respondieran a los fines y objetivos de ese "cuerpo", del que no conocen su pensamiento, porque no conocen al que comanda esa masificación. 


 

Se siente música de piano. Se ve una mujer tocando, Ángela se acerca, se la ve por la ventana.

Es un hogar de ancianos. Ángela trae un paquete y se acerca a la mujer del piano. 

Los ancianos y los enfermos no tienen lugar en el mundo postmoderno, "aunque se viva todo el tiempo en casa", nadie puede ocuparse de ellos. Se los visita en lugares preparados para los que están fuera del sistema, pero cada vez son más...

Los regalos tratan de sustituir el amor que ellos necesitan. Las enfermedades que se resisten a curar son las paradojas de la ciencia, podemos fabricar un hombre, clonando células de otro, pero no podemos cambiar un ápice de lo que viene escrito en nuestros genes sin cambiar su identidad...  

A - Es bello. Me encanta Chopin.

M - ¿Conocés esta pieza?

A - Bueno, tú me la enseñaste. 

La mujer queda desconcertada. Ángela le alcanza la cajita. 

A - Te traje algo. No dejes que las enfermeras se los coman.

M - Mis favoritos ¿cómo supiste? 

Ángela se sienta, luego de mirarla con tristeza. 

A - ¿Quieres que toquemos juntas? 

Tocan juntas el piano.

Luego caminan por el parque. 

A - Voy de vacaciones por una semana a Yucatán. Si necesitas hablarme pregúntale a las enfermeras, aunque no sé si hay teléfono.

M - Debes ser una de mis estudiantes.

A - No mamá, me llamo Ángela. 

La pesadilla de Ángela es la soledad y el desarraigo, en medio de la aldea global, ella se siente sola, ni siquiera su madre puede reconocerla. Es la soledad en medio de la comunidad, porque en realidad, esa comunidad no es "común-unidad" de personas, cada está a la deriva, presa de sus propias decisiones.  

Se miran. 

M - ¿Me traerás dulces cuando vuelvas? 

La madre de Ángela también está sola, se refugia en los dulces, porque la ayudan a pasar el tiempo, al no tener "sociedad" que las contenga, las personas deben buscar alternativas a su necesidad de trascender, si no las encuentran, se refugian en bienes materiales que no les aportan nada más que lo que ya poseen. 

Ángela se resigna, casi llora. 

M - Mis favoritos son esos.... Almond Roca.

A - Sé que son tus favoritos. 

Están frente a una fuente española con mayólicas, mirando caer el agua.

 


En la puerta de una casa se encuentra un camión "Express"

Ángela se encuentra adentro, desde una PC entra a una aerolínea.

Se registra:

Ángela Bennett

Clase económica

Confirma el registro. 

Llaman a la puerta 

A - ¿Quién es?

Cartero - Federal Express

A - Un minuto

C - Hola

A - Hola

C - Línea 5, por favor. (Le entrega un sobre)

A - Enviaré uno de vuelta.

C - Está bien, aquí tiene. 

Ángela va hacia adentro. 

A - Ahí va tu virus, Dale (Coloca dentro del sobre el diskette naranja) 

Sale y le dice al Cartero:

A - ¿Me presta la pluma?

C - Seguro. Bonita casa.

A - Gracias. 

Primer humano, a excepción de la madre, con quien Ángela habla brevemente, porque cumple una de las pocas tareas en las que es necesaria una persona, entregar correspondencia, es una tarea simple, sencilla, que puede ser cumplida por gente sin una alta capacitación, por gente que podríamos denominar "simple" porque simple es su manera de mirar al mundo, simple es su modo de hablar, sin tecnicismos, sin vueltas, son simples porque solucionan sus problemas de una manera simple, poseen el "resto" de humanidad que los cyberhumanos perdieron, no comprenden la soledad inmersos en la sociedad, no pueden evitar un comentario frente a algo que les agrada: "Bonita casa", "que pase un buen día", por ejemplo.  

Ángela levanta la mirada y ve a la vecina hacer algo en su casa, pero ni siquiera la saluda. 

C - Que pase un buen día. 

Ángela entra a la casa, mira el recibo del correo, saca un diskette que dice: 

Qué raro, llama cuanto antes.

Dale.

"El fantasma de Mozart"  

Coloca el diskette en la máquina y lo arranca. Comienza a sonar la Sinfonía Nº 40 de Mozart. 

El fantasma de Mozart.

La banda más popular de Internet 

Aparece una caricatura de Mozart con guitarra eléctrica tocando a lo loco. 

Algunos videojuegos toman personajes de renombre de otros ámbitos, insertan a Mozart, Einstein, Leonardo, en la postmodernidad apelando a su rebeldía e innovación, a su "fuera de tiempo" en que vivieron... 

Elija un instrumento: 

Ángela llama por teléfono.

Contesta una telefonista:

T - Cathedral Software.

A - Dale Hessman, por favor.

D - Hola

A - Hola, soy Ángela.

D - Ángela, recibiste el disco hace 3 minutos ¿por qué tardaste tanto? 

La postmodernidad es "instantaneidad", es la inmediatez de la comunicación y la confirmación de estar comunicado con quiere comunicarse y no con otro. 

El programa de Dale le muestra estar conectado con Ángela Bennett. 

A - Me estaba divirtiendo con el fantasma de Mozart. Por cierto, te envié un virus fantástico. Ten cuidado con la tecla "Escape".

D - Mira, éste es el problema. Entra a "Información de conciertos"

A - Está bien. 

Ángela entra y lee: "Servicios de Houston" 

Un error en un programa es algo que viola el criterio de verdad de "concordancia", no se espera que aparezca otra cosa que no sea lo que se pide, pero aún existe la "inexplicabilidad" de la tecnología. 

A - Dale, erraste la entrada. No es la venta de entradas.

D - ¿Notas algo extraño?

A - Me parece una hoja normal de la red... excepto por esa letra pequeña en la esquina... (hay una P abajo a la derecha)

D- Llámalo y oprime "Control" y "Shift" 

Ángela lo hace, la pantalla se vuelve loca diciendo: Acceso No Autorizado 

A - Dios mío...

D - Entonces, ¿qué te parece? 

Dale demuestra su posición de ignorancia frente al hecho, Ángela toma una posición de opinión. 

A - Simple, un fallo de programación (apareció otra vez el logo original). Una tecla mal oprimida.

D - Anoche me conecté con el ferrocarril y el hospital, que no están en la misma subred... Entré a un sistema al que no debo entrar. Si alguien lo obtiene tendrá mucho poder. 

El poder se obtiene si se obtiene "información". 

A - ¿Por qué no buscas el error y lo borras?

D - Aún no estoy listo ¿Cómo estás de tiempo mañana? 

Dale reconoce su ignorancia, sabe que el "conocimiento" le podría ayudar, pero no lo posee, Ángela sí, tiene el poder del saber, que no se valora en todos los campos de la vida, aunque en éste, particularmente, sí. 

A - No, no, no. Me voy de vacaciones por primera vez en 6 años. Acabo de confirmar mi reservación. (Ángela se corre hacia la PC de la red) 

El hombre postmoderno "vive para trabajar", porque trabaja para satisfacer sus deseos... Vive el momento, no planifica descansos, vacaciones y cuando lo hace, a último momento debe ordenar todo para ello. 

D - ¿A qué hora sales?

A - A las 12:00 pero tengo que empacar. Estaré como loca, espera que regrese (ella busca algo en la máquina) 

Las soluciones se quieren "ya", o antes de ahora, como se dice generalmente, "para ayer". La urgencia marca lo importante. 

D - No me parece.

A - Dime de qué se trata.

D - No por teléfono. Puedo ir en mi avioneta y llegar para el desayuno. Conoces esto mejor que nadie. 

Desconfiando de las redes y las comunicaciones telefónicas, por ser poco seguras, se prefiere, en algunos casos, un contacto personal. El tema a tratar debe ser realmente importante para que lo justifique. 

A - Está bien. Nos vemos a las 7:00

D - Excelente, excelente. Por fin nos conoceremos. Soy un tipo alto...

A - Y yo soy una tonta con un "no sé decir no" en la frente. (se pega un papelito en la frente, el que traía el diskette de Mozart). Adiós, hasta mañana. 

La costumbre de resolver problemas, el ansia de saber, la curiosidad, o quién sabe cuántos móviles hacen que Ángela acepte ayudar a Dale... pero ella misma no lo sabe "¿por qué hago esto?" 

D - Adiós.

A - ¿Por qué hago esto?

 


 Se divisa una avioneta volando, está oscuro. 

D - Torre de Burbank, Cessna 739. Mike, Bravo. Interceptando curso de aproximación final. Pista 8

Torre: 93 Mike Bravo, hemos perdido el contacto por radar. Diga su altitud.

D - Acabo de pasar el marcador de los 420 km. (mira una pantallita de PC)

T - Negativo, 39 Mike Bravo. Verifique sus instrumentos.

D - Todo está normal. Ya deberían ver mis luces. 

Dale tiene una ilimitada confianza en la tecnología, le cree más a sus instrumentos que a las personas del aeropuerto. Realiza conjeturas sobre lo que deberían ver allí, tiene la sensación de que todo está bien, normal, pero no llega a verificarse que esto sea cierto porque no lo alcanzan a ver. La tecnología lo engaña al estar manipulada por otras fuerzas. 

T - Negativo, vuelva a hacer la aproximación. Comuníquese con control en 124,5.

D - Está bien Burbank, pero todo se ve normal.... ¡Maldición! (ve unas chimeneas y las choca) ¡Dios mío! 

La avioneta de Dale explota y cae envuelta en llamas. 

Los que poseen la información tienen poder y pueden usarlo de diferentes maneras, esto puede ser peligrosos para algunos que no comparten su paradigma o que no poseen la misma ideología.


En el jardín, Ángela acomoda sus cosas en el auto, mira alrededor, se fija la hora, coloca la mochila en el auto y preocupada vuelve a la casa y llama por teléfono. 

Telefonista - Cathedral Software.

A - Russ Melbourne, por favor. 

En una notebook coloca el diskette de Mozart (verde) 

Aparece nuevamente la "multitarea", aunque Ángela podría estar solamente hablando por teléfono, debe hacer algo más, mientras habla, para no perder tiempo. 

R - Habla Russ Melbourne.

A - Hola, soy Ángela.

R - Creí que te habías ido.

A - Ya me voy, por eso llamo.

R - Bien cuando regreses tenemos que hablar. Necesitamos a un genio desesperadamente. (Ángela encuentra otra vez la P y la activa) 

Otra vez el concepto de genio, antes lo había dicho un programador joven, novato, por lo que no tenía demasiada gravidez, pero ahora lo dice su jefe, un programador importante de Cathedral, la "autoridad" reconoce estar en presencia de una mente brillante, lógica, capaz de detectar errores que a otros se les escaparían. 

A - No soy ninguna genio. Especialmente cuando me miran como ya te he dicho (aparece una caja de diálogo, escribe dir.) 

Ángela tiene un dejo de humildad que la hace rechazar la gloria, especialmente cuando debe trabajar en público, prefiere la soledad de su casa. 

R - Sólo piénsalo. Es muy difícil contratar el reemplazo de Dale, sobre todo con los problemas de seguridad que ha habido. 

En la pantalla de Ángela aparece: "Invalid Command. Enter your Password to continue" Escribe algo que aparece como ********** 

A - Reemplazo de Dale, claro... ¿Estás bromeando? 

En la pantalla aparece: "You are an unauthorized user. Further attemps to access will lead to prosecution " 

R - Dios mío, lo siento. Pensé que lo sabías.

A - ¿Qué? ¿Qué sucedió?

R - Ángela, Dale está muerto. Se estrelló en Los Ángeles.

A - Hablé con él ayer, venía a verme. Eso pone las cosas en perspectiva ¿no?

R - Hablaremos cuando regreses ¿sí? Trata de tener una buenas vacaciones.

A - Te llamaré pronto, Russ.  

Ángela llora, apaga el teléfono y cierra la notebook. 

La muerte enfrenta a las personas con la verdadera dimensión del ser y del no ser. Puede alguien aislarse del mundo, no existir para su entorno, "desconectarse" de la red, pero siempre tiene la posibilidad de volver a insertarse en él, sólo la muerte nos saca definitivamente de carrera.


Ángela llega al aeropuerto en auto, lo estaciona. Se sube a un autobús. 

Chofer  - Hay mucho tiempo. Nada llegó ni salió en una hora. 

En el aeropuerto se escucha por el altavoz:  

Damas y caballeros, su atencion por favor.

Lamentamos informar

que hay una falla en la computadora.

Todos los vuelos estan retrasados.

Los mantendremos informados.

Muchas gracias. 

La tecnología domina la vida de los hombres porque éstos le han confiado demasiadas tareas. 

La gente está molesta, protesta. 

Empleado: La entiendo, hacemos todo lo posible. 

En la pantalla de los vuelos se lee:

Cancelado

Retrasado

Secuestrado

Estrellado

 Se ve un hombre que observa el desarrollo de los hechos. Está en el primer piso mirando hacia abajo. 

La observación es el primer peldaño para descubrir qué está sucediendo, ya sea que se busquen alternativas de solución o que se desee intrincar más los hechos. 

Televisión del bar - Una prueba de sangre tomada la semana pasada reveló que el subsecretario de defensa, Mike Bergstrom, estaba contagiado del SIDA. 

Un hombre se acerca a Ángela, le pregunta: ¿Está bien?

A - Sí, lo que pasa es que toda esa gente, ya sabe....

H - Me refería al refresco. ¿Quiere que le traiga otro? (Ángela está tomando una Coca Cola)

A - No, estoy bien. Ya tomé tres. Una más y saldré volando a México.  

H - Parece que no va a necesitarlo. Que disfrute el vuelo.

 Se lee en la pantalla de los vuelos:

Todos los vuelos: A Tiempo 

Se despejan los problemas.

Sigue el hombre mirando todo, se lo ve desde atrás, cabello corto, tez blanca.


México, playa. Ángela toma sol y lee, se da vuelta.

Un hombre de barba, gordo, observa, tiene cara de mexicano.

Ángela se sienta y saca su notebook.  

Es difícil despegarse de la adicción de la tecnología, en el aeropuerto no sabía qué hacer, entonces bebió Coca Cola, ahora no sabe qué hacer, entonces busca refugio en lo que conoce, las computadoras y sus programas... 

Un hombre cercano llama: ¡Mesero! Quisiera un Gibson por favor. Es un Martini con cebolla en vez de aceituna. ¿No hay problema? Gracias.

A - Disculpe (al mesero). Yo también quiero uno.

H - (Al mesero) Tomaré el mío en el bar. (Mira a Ángela) Pensé que ya nadie más bebía eso.

A - Parece que no soy tan anticuada como creía.

H - (Mirando la notebook) ¿Eso es negocios o placer?

A - ¿Hay alguna diferencia? 

El placer no es más que un negocio, por lo que para el hombre postmoderno negocios y placer se mezclan, se confunden, se interrelacionan, porque los negocios proporcionan los medios para lograr placer y no se puede tener placer si no se cuenta con los recursos provenientes de los negocios. 

H - No mucha si eres terrorista. 

El hombre trata de averiguar qué ideología tiene Ángela, porque la ideología cambia la conciencia del hombre, establece un comportamiento diferente, obnubila e inmuniza a las personas, los domina haciéndolos parte de una conciencia dogmática donde no se esclarecen algunos puntos oscuros, sino que se aceptan como tales sin preguntar. 

A - (Mira la notebook del hombre) Excelente máquina. Supongo que estás en el negocio. 

Ángela desvía la conversación hacia otro lado, al no compartir el paradigma del hombre, se interesa por lo que a ella le llama la atención, la computadora del joven. "El negocio" para Ángela es trabajar con programas de computadoras, pero no sabemos qué significa para él, tal vez alguna relación con la respuesta "no mucha si eres terrorista".

El hablar un mismo idioma no implica necesariamente una comprensión de lo que se está diciendo, los códigos se comparten en "grupos de pares", Ángela y el joven no pertenecen al mismo grupo, cada uno está entendiendo lo que el otro dice como si lo dijera él mismo. Ésta es la base de las discrepancias y desavenencias de los hombres en la sociedad, nos falta un mismo "significado" para el mismo lenguaje, que ha dejado de ser el mismo... 

H - ¿No lo estamos todos? Por Dios, damos lástima.

A - ¿Perdón?

H - Estamos aquí sentados en la playa más perfecta del mundo y sólo podemos pensar....

A - En dónde conectar el módem.

H - Sí, exactamente. Soy Jack Devlin. 

Tal vez "en donde conectar el módem" no era lo que estaba pensando Jack, responde "sí, exactamente" como dándole la razón a Ángela sin estar demasiado seguro si ella le está diciendo la verdad, interpreta sus palabras nuevamente como si las estuviera diciendo él mismo. 

A - Ángela Bennett.

J - Hola. (Le extiende la mano)

A - (Le da la mano) Hola.


Toman el Gibson en el bar.

J - Mi secreto más embarazoso... ¿conoces "Diamantes para el desayuno"?

A - Bastante, es mi película favorita. Casi me arruino alquilándola.

J - Entonces sabes de qué hablo. Cuando tenía como 13 años tenía una especie de crisis de identidad. Me creía uno de los personajes.

A - ¿Te creías Audrey Hepbrun?

J - No, creía que era el gato.

A - ¿El gato?

J - Me sentaba y me imaginaba la última escena de la película una y otra vez. ¿Recuerdas esa escena?

A - S&ia;, la recuerdo.

J - Están bajo la lluvia en un callejón, yo estoy mojado hasta los huesos y asustado y estoy abandonado. Estoy solo (Ángela lo mira).  

Estar solo es el miedo más profundo de la sociedad postmoderna, pero también es una de sus características más claras. Estar solo, desprotegido y asustado hace al hombre más vulnerable y susceptible a aceptar las ideas de los que manejan los grupos de poder. 

J- Eso es todo (él está incómodo). 

Jack está incómodo, no se sabe bien si por el recuerdo de su adolescencia o por la forma en que transcurren los hechos. Es demasiado bueno que ambos posean los mismos gustos (el Gibson), sean fanáticos de la misma película (Diamantes para el desayuno)... 

Cantan.

J - ¿Cenas conmigo esta noche? Vamos, es tu última noche.

A - ¿Sabes qué? En realidad me encantaría.

J - Excelente. 

Ángela se está dando una oportunidad de acercarse a la gente, a las personas de "carne y hueso", aunque Jack no demuestre del todo quién es en realidad.


Salen en Yate. 

J - Es un incentivo de la compañía.

A - ¿Un incentivo de la compañía? ¡Vaya regalo!. Creo que Cathedral me regaló un almanaque. 

Escala de valores en que lo material se encuentra por sobre lo espiritual, un incentivo de la compañía significa algo que se ofrece por haber realizado muy bien el trabajo encomendado, bienes materiales, que ni siquiera tienen que ver con el trabajo que se desarrolla ni con la pertenencia a la institución para la que se trabaja. 

Se dirigen mar adentro. 

J - ¿De dónde eres? ¿De Colorado? Sí, tienes que ser del Este o Sudeste del Estado.

A - De la prolífica ciudad de La Junta, 50 habitantes.

J - ¡¿La Junta?! ¡Qué bueno!

A - ¿Se me nota el acento, después de tantos años?

J - No, sólo fue un truco. ¿Por qué hace tantos años? ¿Cuánto hace que te fuiste?

A - Parece toda una vida. Vamos a ver, tenía 15 años, mentalidad de 10. Nos mudamos de La Junta a San José, Tulsa...

J - O sea, que a tu papá lo transferían mucho...

A - En realidad no, no sé, él simplemente pues.... se transfirió un día. ¿Qué, qué estás mirando?

J - A ti.

A - ¿A mí?

J - La computación es tu vida ¿no?

A - Es el escondite perfecto. 

Ángela, como tanta gente postmoderna, prefiere no hablar de su vida privada, ella es lo que sabe hacer, vive para su trabajo y lo único que se puede comprobar de ella es lo que hace. La "vida" la fue llevando por esos caminos y ahora se hizo igual a su trabajo.


Están sentados a una mesa, al aire libre. Una vendedora se acerca.

Vendedora - Aquí está la foto, salió muy bonita.

A - Tu fotografía

J - Sí, está bien.

A - Hay otro par de cosas que me interesan.

J - ¿Como cuáles? ¿Cuál es tu especialidad?

A - Todo. Principalmente pruebas de programas.

J - Eso es demasiado para mí.

A - No, no. Sólo entras en el sistema de alguien y lo arreglas.

J - ¿Qué pasa si hay fallas?

A - Creo que aún no he encontrado un caso así.

Ángela se siente bien hablando de su trabajo, en él su autoestima es realmente elevada, "no ha encontrado un programa en el que haya fallado", no le sucede lo mismo cuando habla de su vida interior. 

Jack mira la fotografía de ambos. 

Caminan. 

J - Debes tener frío.

A - En realidad no... Bueno, un poquito. 

Jack saca un pañuelo. 

J - Toma.

A - ¿Qué?

J - Se pone alrededor (coloca el pañuelo alrededor de la cintura de Ángela, la abraza). Listo. 

Ángela no quiere depender de nadie, "no tengo frío", pero Jack es demasiado "caballero" para ser tan postmoderno en otros aspectos, tiene una personalidad extraña, no demasiado creíble. 

Jack se retira unos pasos, saca un cigarrillo. 

J - ¿Quieres?

A - Caramba, solía fumar de esos.

J - Pero dejaste de fumar ¿no?

A - Sí.

J - Yo me niego a hacerlo. Hay que hacer algunas cosas sin red de seguridad. Si no ¿cómo sabes que estás vivo?

A - Bueno, yo corro algunos riesgos. No siempre uso hilo dental, le arranco las etiquetas a mis almohadas. 

Se ríen. 

La cultura de no correr riesgos, de cuidar la salud, de comer natural, de vacacionar en lugares "ecológicos", cuidarse para vivir más y mejor, muchas veces cuidándose de aquello que para otros son verdaderos placeres de la vida porque ven el placer en la osadía, en hacer cosas que otros no se animan a hacer. ¿Cómo sabes que estás vivo? es realmente una pregunta metafísica que no han podido contestar ni siquiera algunos grandes pensadores, en el postmodernismo estar vivo significa adherir a las reglas del consumo, pertenecer a la red global, pero también es, a veces, desafiar algunas de sus reglas por el solo hecho de sentirse individual, de sentir que se pueden hacer otras cosas que no están reglamentadas o que se encuentran prohibidas para la sociedad por no ser sanas, seguras o ecológicas.  

J - Mi tipo de mujer. ¿Te sientes osada?

A - No sé, ¿qué estás planeando?

J - Te reto a arriesgarte. 

Se acerca alguien y le arrebata el bolso a Ángela. 

A - Maldición, mi bolso. 

Jack corre tras del hombre. 

Jack está tratando de demostrar qué tipo de hombre es, aquí se lo ve valiente, antes se había revelado osado, arriesgado. 

A - No, no vale la pena.

J - ¡Tú! ¡vuelve! ¡Detente!

A - ¡Jack! ¡Regresa! 

El hombre que arrebató el bolso es el hombre de barba, gordo con cara de mexicano que observaba en la playa. Revisa el bolso.

Llega Jack, toma el bolso. 

J - No está aquí.

H - No está en el hotel, por eso vine acá, como Ud. mandó. Como un mago. 

Jack revisa, saca un diskette. 

J - Eres un Houdini enano.

H - Bien, déme el dinero. 

Jack toma un arma y dispara. 

La ética contemporánea, no tiene clara la importancia de la vida, el mayor valor es la utilidad, no importa cómo conseguimos algo, sólo importa conseguirlo, a pesar de la vida ajena y de la propia. Las palabras, las promesas, ya no existen, sólo se puede hacer creer a alguien que se es una "persona de palabra" si ese alguien no pertenece a nuestro círculo, como este mexicano, que también por dinero cumple con encargos que no son buenos, en este caso, robar, "creyendo" que Jack cumpliría su promesa. 

Ángela en la costa, camina desesperada. 

A - ¡Jack! 

Jack toma las cosas que puede en el bolso, lo tira, se corta una mano con una navaja y vuelve. 

Todas las variables deben ser tomadas en cuenta, el engaño, la mentira son moneda corriente para justificar acciones que no pueden ser llamadas éticas.


Jack y Ángela están en el yate, es de noche. 

A - Tenía todo en ese bolso. Mi pasaporte, mis tarjetas de crédito... 

Ángela pierde su "identidad" al perder los papeles que dicen quién es ella. Se siente desprotegida, anónima, al perder "todo". Su vida entraba en un bolso de mano... 

Ángela le cura la mano a Jack. 

A - Lo siento, lo siento, lo siento...

J - Gracias por hacer esto.

A - Bueno, tú eres el que se desangra. Yo soy la que llora por mi MasterCard. Pido disculpas por ser tan idiota. 

Ángela comienza a darse cuenta que hay otras cosas en la vida que no son el trabajo ni el dinero. 

J - ¿Qué quieres decir? El idiota soy yo. Trataba de impresionarte para referencias futuras.

A - Debes saber que me interesan los vivos, no los muertos.

J - Eso es bastante saludable. Creo que debemos tratar de comunicarnos con la policía.

A - OK.

J - No está funcionando, tenemos que adentrarnos más.

A - Por mí, ve hasta Marruecos. Esto me gusta. Es bello. 

Al comenzar a descubrir que hay otras cosas en la vida surgen valores escondidos, que le dan satisfacción, como el valor estético de la belleza del mar. 

Navegan mar adentro.

A - ¿Qué tal vamos?

J - Aún no funciona. 

Jack la mira de reojo y detiene el motor. 

J - Voy a bajar. No demoraré un minuto. 

Jack deja la llave, la billetera, el diskette en un cajón, la foto arriba, saca el arma, la carga, la mete en el saco y sube a cubierta. 

A - Tal vez no nos adentramos lo suficiente.

J - No, aquí está bien. 

Ella lo toma de la cintura. 

A - Esta noche ha sido descontrolada, ¿no? (se besan) 

Ella le quita el saco, hacen el amor. 

El hombre contemporáneo satisface sus deseos inmediatamente, muchas veces ni siquiera ama, sino que comparte en pareja su egoísmo. Ángela trata de resistirse a este criterio, dice "no es mi estilo". 

A - Espero que no lo tomes a mal, pero este no es mi estilo.

J - Creí que te gustaba correr riesgos. 

La respuesta de Jack es típica de hombre contemporáneo ganador, "creí que te gustaba correr riesgos", por todo lo que implica una relación sexual con alguien a quien no conoces, enfermedades como el SIDA que persigue a millones de personas y de la cual nadie está exento. 

A - Bueno, sí, pero quiero decir... Tú sabes lo que quiero decir.

J - ¿Qué?

A - Ya sabes, primera cita, sexo, encuentro casual, ese tipo de cosas.

J - Sí, ese tipo de cosas. Eres de relaciones serias...

A - 100 % las dos veces.

J - ¿Cuándo fue la última vez?

A - Eh... ¿1933?

J - Ya veo. ¿Quién era? ¿Un novio de la Universidad? Sí, apuesto a que sí. Era el capitán del equipo de bebedores. No estaba listo para una relación.

A - Ojalá hubiera tenido esa suerte. En realidad era mi psiquiatra. Ya conoces la historia, me sentía sola y él olvidó que era casado. No importa, no duró mucho. Luego mi mamá empezó a sufrir de Alzheimer. Así que... ¿Sabes qué? Voy a callarme ahora mismo. Me quedaré callada. 

El hombre contemporáneo no comparte intimidades, vive el momento y satisface sus deseos sin abrir al otro su espíritu. 

J - Está bien.

A - No en realidad soy yo la que no quiere oírlo. Lo siento, estoy divagando, porque estoy nerviosa. 

En realidad, el hombre contemporáneo parece no querer asumir su realidad, su pasado tal como ha sucedido, tal vez para que no influya demasiado en el presente. 

J - ¿Quieres una copa?

A - Sí, estaría altamente agradecida. Gracias.

Jack sale a buscar la copa.

Ángela se viste.

Jack mira la foto.

Ella toma el saco, se lo pone, palpa el arma.

Él sale con los tragos, ella está sentada con el arma en la mano. 

A - ¿Para qué es esto? 

En realidad, Ángela sólo pregunta para saber qué responde Jack, ella tiene una conjetura acerca del arma, al no llegar a tener certeza busca datos para confirmar sus sospechas. 

J - Es para.... pescar tiburones.

A - ¿Pescar tiburones? ¿Con silenciador?

J - Sí. 

Jack le quita el arma, ella está fumando. 

J - Parece que sabes de armas.

A - En Colorado se crece con armas.

J - Sí...

A - Entonces, ¿quién eres, Jack?

J - ¿Quién soy? ¿Quién soy yo? Te diré quién soy. Soy el maldito Capitán América mezclado con Albert Schweitzer. ¿No es eso lo que querías? Sí, eso era, lo recuerdo. Viril, bello, brillante, que pase todo el día corriendo a luchar, lo siento, no sé ninguna cantata de órgano. Era eso, ¿no? 

Ante las evidencias Jack se ve descubierto y revela su identidad inventada sobre los deseos de Ángela y su ideal de hombre. 

Ángela lo mira. 

J - Y, si me perdonas, es hora de hacer del mundo un sitio seguro para la democracia. 

Jack le apunta, dispara, pero no salen balas. 

No le importa destruir a otra persona, no ama, es autómata, enajenado, manejado por una ideología que lo obnubila cambiando su conciencia. En el obrar se manifiesta la idea de hombre que predomina en Jack. 

J - ¿Dónde está el cargador? 

Ángela se lo muestra, en su mano. 

Ángela posee un alto poder de deducción, prevé acontecimientos. 

J - Dame eso. 

Ángela lo tira al agua y lo quema en la cara con el cigarrillo. Ella corre. 

J - ¡Perra! (vuelve a subirse al yate) 

Jack se ofusca al verse descubierto por Ángela y superada su capacidad de deducción y planificación de los acontecimientos.  

Ángela le pega con una botella, intenta llamar por la radio. 

A - Alguien, necesito ayuda, alguien por favor (toca los botones). Por favor, alguien, necesito ayuda. 

Ángela mira alrededor. 

A - Está bien, las llaves (baja), las llaves, las llaves... (revisa). Calma... (abre el cajón, ve el diskette, se lo lleva con la billetera y las llaves). 

Sale con las llaves en el bote salvavidas. Quiere arrancarlo y no puede. Jack despierta, se tira al agua, intenta subir al bote, ella arranca, él queda en el agua, ella va muy rápido y choca con una rocas.


Se observa una imagen borrosa.

 Enfermera - Hola

A - Hola (despertándose). ¿Cómo llegué aquí?

Médico - Un pescador la encontró y la trajo aquí. Tuvo mucha suerte de que pasara por ahí. 

La solidaridad, tan ausente en el mundo contemporáneo es patrimonio de los "simples" que conservan sentimientos humanitarios. 

A - ¿Cuánto tiempo hace que estoy aquí?

M - Tres días. Trate de no hablar mucho. Encontramos una cartera de hombre llena de dinero. Tratamos de localizarlo. No hubo suerte, no lo encontramos.

A - Había un disco, verde, cuadrado (lo describe con señas). De plástico, verde.

M - Ah, sí. El disco se dañó por el sol (se lo da, todo arrugado). Ahora relájese. Póngase bien. Unos pocos días...

A - Necesito...

M - Nosotros la cuidaremos, está débil.

A - Necesito mis ropas. ¿Cuánto le debo? (saca dinero)

M - Por favor, necesita recuperarse, descansar.

A - Necesito mi ropa (sacando el dinero ve una tarjeta con una clave: BERS348833) Tengo que irme, necesito mi ropa. 

Un conjunto de letras y números sin un sentido literal, que para muchas personas no significarían nada, para Ángela adquieren una significación especial. La capacidad de interpretar símbolos es una característica humana, importante, aunque su significado varíe de acuerdo al grupo al que pertenezca la persona que los interprete.


Ángela se va del hospital y llega al hotel. 

TV - Pánico en Wall Street, las acciones cayeron a valores similares a los del Martes Negro. Se suspendieron las ventas al notarse que las pérdidas eran falsas, causadas pro bromistas en las computadoras. 

A - Necesito la llave del 2806.

Conserje - Su nombre.

A - Ángela Bennett. 

TV - Wall Street espera abrir mañana sus puertas con un sistema protegido por el programa Guardián. 

La inestabilidad de los sistemas y su vulnerabilidad hacen buscar cada vez mayor protección ante esta tecnología que se escapa de las manos de sus creadores. Cada vez se envía al mercado mayor cantidad de productos sin completar su desarrollo y verificación en el afán de ser los primeros en establecer nuevas "normas" y "standards" de mercado. 

Periodista - ¿Qué opina de los bromistas?

Gregg Ceo - ¿Bromistas? Estas no son bromas. Esos pretorianos pudieron dañar seriamente a la economía. Como la acción del aeródromo de Los Ángeles. 

Conserje - Lo siento. Ángela Bennett se fue el sábado.

A - Ud. no entiende. Yo soy Ángela Bennett. No firmé la salida.

C - Lo siento, no está en la computadora. Revisaré de nuevo... Ninguna Ángela Bennett. Se fue el sábado.

A - Yo no he salido, no he salido.

C - Según la computadora salió. No puedo hacer nada. Lo siento, discúlpeme (a otro cliente). Venga, Señor, por favor.

Otros - Tomaremos la habitación. 

Ángela se queda pensando.

Los equipos electrónicos superan al hombre y toman un lugar de autoridad. El hombre se arrodilla ante su propia obra ya no existe como persona individual e irrepetible, sólo es un número de documento, de tarjeta de crédito, es un dato que se puede almacenar en una base de datos.

Así como Feuerbach afirmaba que el "hombre es lo que come", desde esta visión, el "hombre es lo que está almacenado en datos", ellos determinan la vida del hombre contemporáneo, no existe un Yo Substancial (como tampoco lo había para Hume), el sujeto es un haz de representaciones que se suceden y aprecian desde un sistema informático. El hombre ha perdido su libertad e independencia.

Esta filosofía toma de los sofistas su ideal de Hombre público, que escala posiciones, brillo y apariencia.

Podría decirse que estamos frente a un "existencialismo informático" donde el poder pertenece a los que manejan y "manipulan" la información.


Ángela está delante de un cajero automático tratando de realizar una operación. 

Por favor, marque de nuevo el número de su tarjeta

El número que marcó no es válido. 

Se acerca una mujer. 

Mujer - ¿Señorita Marx?

Cajero - Por favor, marque de nuevo...

M - ¿Ruth Marx? 

Ángela se da vuelta. 

M - ¿No es usted la que vino por una visa temporal?

A - Vine por una Visa, pero...

M - ¿Su número de seguridad social no es el 915-30-1717? (le muestra una ficha con su foto) ¿Vive en el Nº 407 de la Avenida Finley?

A - Sí.

M - Bueno, según la computadora del departamento de vehículos, usted se llama Ruth Marx. Así, que si es Ud. firme aquí y le daremos la visa.

A - Yo no soy...

M - Ud. no es ¿qué? 

Ángela se toma la cabeza. 

A - Acláreme algo, ¿sin esto no puedo regresar a los EE.UU.? ¿No es cierto?

M - Correcto.

A - Así, que sólo tengo que firmar Ruth Marx y...

M - Correcto, ahí. 

No importa si la persona no es quien dice ser, si sus datos coinciden, la identidad se verifica.

Las "huellas digitales" de la identificación son el número de seguro, de carnet de conducir. Las mismas huellas dactilares pueden alterarse en los archivos, porque sólo existen archivos "digitales" de datos.

El criterio de verdad empleado corrientemente es el de verificabilidad, se constatan los datos almacenados y se observa que coincidan con los esperados.

No se aplica el criterio de concordancia porque el sentido común no avala la identidad de Ángela, que dice no ser Ruth Marx.

Tampoco se aplica la evidencia ni la ausencia de contradicción, ya que las preguntas que Ángela hace a la mujer harían dudar a esta última de la verdadera identidad de la encuestada.

La Duda no tiene lugar si los números dicen que Ángela es Ruth Marx. 

Ángela firma y escribe Ruth Marx. 

El hombre contemporáneo finalmente acepta el sistema, pues si no se integra, no existe.


Se ve que alguien observa desde lo alto.

Sale un avión, es el aeropuerto de Los Ángeles. Ángela baja del micro en el estacionamiento pero su auto no está. Mira. 

A - Bueno, piensa, piensa, piensa...

Ángela se toma un taxi, se dirige a su casa, ve un cartel.  

SE VENDE

Inmobiliaria Whiteman.

Hay otro cartelito también: 

Abierta a visitas 

Ángela paga el taxi y entra lentamente a "su casa". La casa está vacía.

A - ¡Dios mío! 

El auto, la casa, ya no son de Ángela porque legalmente, Ángela no es Ángela Bennett, ahora es Ruth Marx.

Aquí se da un caso en que se viola el criterio de verdad de ausencia de contradicción y el primer principio ontológico: ANGELA NO ES ANGELA, el "ser no es"; y se viola el segundo principio ontológico porque ahora el "ser no es igual a sí mismo".

También estamos violando la originalidad e irrepetibilidad del ser humano, el de ser único.


Ángela ve un hombre y sale corriendo. 

H - No corra, no corra, tómese su tiempo. Soy Stan Whiteman, de la inmobiliaria. Déjeme que le muestre la casa, le gustará. 

Ángela está atónita.

Hay un auto de policía en la puerta. 

Mujer - Personalmente la vi mudarse 

Ángela recibe la contrapartida de su concepto postmoderno de la vida. Su vida ermitaña no le hizo conocer ni siquiera a sus vecinos, ahora dicen haberla visto salir, cuando en realidad no la conocían suficientemente como para afirmar esto. 

A - ¿Cuándo fue eso?

M - Hace 3 días, vino un camión de mudanzas.

A - Pasé una semana en México, ¿cómo pude vender mi casa al mismo tiempo?

SW - No era su casa. Ella no es Ángela Bennett.

A - Yo soy Ángela Bennett.

SW - La verdadera tenía los papeles de la hipoteca. Tengo una fortuna y computadoras y lo revisé todo. 

La confianza ciega en la tecnología se presenta constantemente en este film, otra vez las compu-diosas-sabias-todopoderosas. Para ser alguien hay que tener los papeles y estar en los archivos de quien se dice ser. 

Policía - Señora, ayudaría mucho si mostrará alguna identificación.

A - Estoy de acuerdo con Ud. pero como ya le dije mil veces, me robaron todo en Cozumel.

SW - Pregúntele cómo entró sin pasaporte.

A - Me dieron uno provisional.

M - ¿Hacen eso? No creo.

A - Aquí está. Solamente que el nombre es distinto. (Muestra el papel desesperada). 

A pesar de sufrir las consecuencias de la sociedad postmoderna, sigue siendo parte de ella, "sólo el hombre es distinto", ella asume que alguien puede ser y no ser al mismo tiempo porque puede ser uno y otro por igual. 

P - ¿Por qué?

A - Porque creen que no soy yo.

P - ¿Es ésta su firma?

A - No. Es mi escritura, pero firmé con otro nombre.

P - Falsificar una visa es un delito federal. 

Para poder pertenecer al "sistema" a Ángela se le asignó otra identidad. Ahora se la acusa de violar, precisamente, al "sistema" y falsificar su identidad. 

A - ¿Lo es? ¿Y qué tal robar una casa?

P - (A otro policía) Mike, verifica esto.

Mike - Regreso en seguida.

A - No habrá diferencias, ellos habrán alterado todo. Hasta las huellas digitales.

P - ¿Quiénes son "ellos"?


Se ve un parabrisas, la luna y la foto de México de Ángela y Jack. 

A - No tengo idea.

Desde adentro del auto con la fotografía se ve el auto de la policía.

P - ¿Dónde trabaja? ¿Cerca de aquí?

A - Trabajo en casa. Mi oficina está en San Francisco... 

En los "teletrabajadores" es común trabajar lejos de la sede de la corporación a la que se pertenece, difícilmente se conocen los teletrabajadores personalmente, sólo interesan sus producciones y trabajos. 

El hombre del auto con la fotografía está mirando en una notebook el legajo de Ángela: 

Arrestos anteriores: nada

Otros antecedentes: nada 

Los que tienen el poder de manipular la información pueden cambiar fácilmente la "historia" de alguien. 

A -... pero nunca he ido ahí. Trabajo por mi cuenta.

P - ¿No conoce a nadie en la ciudad donde ha vivido 4 años? ¿Ni madre ni padre? 

El policía se comporta con una mentalidad de hombre "simple" que no concibe la vida si relaciones persona-persona. 

A - Mi madre está enferma, y mi padre.... no, no. 

El hombre del auto con la fotografía está editando un prontuario para Ruth Marx: 

12/93 Arrestos - Prostitución

9/93 Hurto

1/91 NARCO

8/89 Prostitución

A - Mi psiquiatra, Alan Champion.

P - ¿Su psiquiatra? 

En la sociedad postmoderna conviven dos tipos de hombres, los simples, como el policía, la vecina, el pescador, el médico y las enfermeras mexicanos, con otros hombres que son información, como Ángela y sus compañeros de trabajo. Para el policía, "psicoanalizarse" es cosa de dementes. Para Ángela es parte de su forma de vida donde la ausencia de lo trascendente se suple con otro tipo de relaciones. 

A - Mi ex-psiquiatra, en realidad. 

El policía Mike accede al archivo de Ruth Marx: 

"BUSCADA" 

Se comunica por radio.   

Mike - Tenemos a Ruth Marx tratando de estafar con una casa. Se la busca por prostitución y drogas. La arrestaremos. 

A - ¿Me disculpan? Vuelvo enseguida, voy a usar el... (va hacia el baño y se lleva el celular del maletín de Stan Whiteman)

P - ¿Señora Reins? ¿Es ella, o no es ella?

Sra. Reins - Era muy reservada, no hablaba con nadie. 

La mujer comienza a dudar, ya no sabe si Ángela es o no la dueña de la casa, ahora sólo opina, sin aseverar nada. 

Mike - ¿Dónde está la muchacha?

P - Ella está...

SW - ¿Dónde está mi teléfono? 

Ángela sale corriendo, el hombre del auto de la fotografía la ve y la sigue con el automóvil. Un policía lo detiene:

P - Disculpe señor, ¿vio una muchacha salir de aquí?

H - No vi a nadie.

P - Gracias. 

Ángela corre, pasa, sigue...

El automóvil la sigue. El hombre habla por teléfono con alguien, se ve que es Jack.

Tel. - ¿Qué demonios sucedió?

J - No se preocupe, recuperaremos el disco. 

La policía sale en el auto. 

J - Averiguaremos con quién habló. Está sola, sintiéndose vulnerable. 

Ángela aparece segundos después que la policía pasa en el móvil, cruza la calle. 

Tel. - No queremos otro Cozumel, asume tu responsabilidad.

J - Ya dije que me ocuparé de ella. 

Ángela digita un número en el celular:  

Telefonista - Cathedral Software

A - Russ Melbourne

Telefonista - Ya no trabaja aquí.

Todos los que alguna vez se habían relacionado con Ángela han desaparecido de los lugares que frecuentaban.

A - ¿Qué quiere decir?

Telefonista - ¿Quiere hablar con otra persona?

A - No sé, yo jamás hablé con nadie más. 

Nuevamente el aislamiento, del Ángela ya ha empezado a arrepentirse. 

Telefonista - ¿Con quién puedo comunicarla?

A - Con el jefe de sistemas de Seguridad, habla Ángela Bennett.

Telefonista - La comunicaré con la Srta. Bennett.

A - ¿¡Qué!? No. Yo soy Ángela Bennett. 

Nuevamente la violación de la identidad. Ángela ya no es Ángela, pero ahora conocerá a la mujer que posee su identidad. 

Ángela asombrada continúa al teléfono, una voz de mujer le habla: 

A - ¿Quién es?

M - Ángela Bennett. 

Se ve a Jack en el auto con el celular al oído. 

M - Soy alguien que puede ayudarte, danos el disco, Ángela.

A - Se equivocó de persona. No sé de qué habla.

M - Ángela, no tienes opción. El disco a cambio de tu vida.

A - No entiendo. No tengo su disco ni sé qué quiere decir.

M - Danos el disco Ángela. 

La falsa Ángela busca información, poder. 

Jack está escuchando todo por el celular.

Ángela corta. 

Tel. - Cuál es el número

J - 550-76-05

Tel. - ¿Tienes la dirección?

J - 3100 California.

Las redes permiten conocer todo acerca de alguien mientras sea posible almacenar algo como un dato.

Ángela llama otra vez. Un cartonero la mira.

Contestador automático - Hola, soy el Dr. Allan Champion y no puedo atenderlo. Deje su nombre y su número de teléfono...

A - ¿Estás escuchando? Por favor, escucha.

ACh - Hola, estoy en casa.

A - Hola, soy yo. Necesito tu ayuda. Tengo un problema serio.

Esta es una situación frecuente en el mundo de los '90: "Estar y no estar en casa" coexisten al mismo tiempo, para filtrar información.

J - Maldición. ¿Qué más quiere que haga? 

La ira se apodera de los hombres que no pueden hacer lo que desean o a quienes no alcanzan a cumplir los objetivos planteados.

J - Un momento, es un teléfono celular ¿no?

Tel. - Por eso no podemos rastrearlo.

J - Escucha, escucha, consigue el número pero no lo marques. Solamente envía una señal.

Tel. - ¿Desde la central?

J - Sí, encuentra dos repetidoras que puedan captarla, dame el punto medio y se encontrará cerca. 

Jack arranca el automóvil 


Se ve una cruz, una fiesta con bingo en una iglesia. Un auto llega. 

Voz - ¡Angie!

A - ¡Allan! 

Ángela corre y sube al auto. 

A - Vámonos, vámonos.

ACh - Me alegra verte.

A - Vámonos

ACh - No soy un taxista. Saluda.

A - Hola. ¿Podemos irnos ahora?

ACh - Sí, ahora podemos.

A - ¿Tienes la computadora portátil que te di?

ACh - La llevo puesta.

A - Es en serio ¿la tienes?

ACh - Sí.

A - Necesito buscarla y me llevas a un hotel.

ACh - Eso es posible.

A - Vamos ya.

Ángela está tan preocupada por su falta de identidad y por lo que está pasando que ni siquiera saluda a Allan, su ex-amante y psiquiatra, esto es, alguien con el que se supone ha tenido una relación "personal", en cambio, le solicita que busque la notebook que ella le había regalado. En los momentos límite, el hombre postmoderno se preocupa por no perder su "contacto con el mundo" no tanto por la vida de las relaciones humanas.

Se ve al cartonero hablando por un celular con su carrito.

Cartonero - Te juro que le di un dólar y me dio un teléfono. Estoy llamando a todos

El cartonero es un hombre "simple", que rige su vida por criterios intuitivos, entre ellos, por ejemplo, no puede creer, ni le creen otros hombres simples como él, que por tan poco dinero le hayan "vendido" un teléfono celular. Esto frustra los intereses de Jack.

Jack llega y ve al cartonero con el celular.

J - Chica lista.

Ángela y Allan llegan al hotel.

A - Mira, Allan, no tienes que... quedarte, si no quieres (cierra las cortinas). Estoy segura que... ¿cómo es que se llama?

Su relación con Allan había sido "intensa" pero Ángela no consigue recordar el nombre de la ex-esposa de Allan. En ese momento, sólo interesaba el "ahora", en lo íntimo sólo importan el yo de cada uno de los que tiene la relación, su entorno, familia, intereses, pasan a segundo plano.

ACh - No te preocupes, lo de Amy se acabó.

A - Lo siento (revisa todo).

ACh - No lo sientas, querida. Nosotros no lo sentimos. Esto es extraño. Hace tanto tiempo ¿qué hacemos aquí?

A - Pensé que serías alguien seguro.

ACh - Excelente. Pasé de idiota egoísta tipo seguro.

A - No, pensé que no podrían rastrearme hasta ti. Los archivos de tus pacientes son confidenciales, ¿no?

ACh - Los archivos de mis pacientes. Sabía que tenía un encanto sutil

A - No podía recurrir a nadie más, así que...

ACh - Voy a tomarlo como un gran cumplido (saca de un bargueño dos pequeñas botellas). Adivina qué hora es, la del Gibson. No tenemos cebollas, así que usaré esto: Sildane, el antihistamínico de los campeones. (Ángela se ríe). Siempre te hago reír.

A - Paso el Gibson.

ACh - Nada de tragos.

A - No, nada.

ACh - Vine con presentes. Ropa de Amy. Pruébatela (le alcanza la ropa).

A - Esto es una pesadilla. Es como si ya no fuera yo.

La forma de vestir hace a la identidad del hombre postmoderno, lo hace pertenecer a determinados grupos de poder. Al variarla ya no se siente "yo", es como si las personas dependieran de accidentes como la forma de vestir y no de su propia esencia de seres humanos.

ACh - Oye, ven acá. Vamos, mírame, me estás desconcertando. Descansa, relájate. Está bien, si no eres tú, dime quién crees que eres... No me estás escuchando.

A - Claro que sí.

ACh - Alguien te robó el bolso.

A - Sabía que no me creerías (se mete al baño a cambiarse)

ACh - Sí, te creo (sigue hablando desde afuera).

A - Eso no es verdad.

ACh - ¿Sabes qué creo? Creo que eres una mujer muy asustada que está desconectada de la raza humana, que mezclas la ausencia de tu padre...

La "visión de hombre" de Allan corresponde a un "determinismo psicológico" en que creen poder explicar todo psicológicamente.

A - Eso no tiene nada que ver con la desaparición de mi auto, ni con que mi casa esté vacía, ni con que alguien quiera matarme, ¿no?

ACh - Creo que pasó algo, pero eso no tiene sentido. No quiero ser simplista, pero creo que sólo quieres compañía.

A - Tienes toda la razón, necesito compañía, la de alguien que me conozca, me escuche y me crea. Alguien que sea mi amigo, en quien pueda confiar.

Ángela comienza a aceptar que no puede vivir aislada del mundo, desconectada del entorno sensible.

ACh - Lo lamento, a veces es más fácil jugar al doctor que escuchar.

A - No entiendo, ¿por qué a mí? No soy nada ni nadie (se lava los dientes). Pero sabían todo de mí, sabían qué como, qué bebo, qué películas veía, sabían de dónde soy, qué cigarrillos fumaba y todo lo que hacía. Me tienen que haber vigilado por Internet. Todas nuestras vidas están en las computadoras y sabían que podían hacerme desaparecer, que nadie se enteraría.

"Ellos" saben "todo" de Ángela porque ella sólo es ese "todo" que aparece en los datos y archivos, no guardaba para sí ninguna experiencia personal, propia, íntima, no tenía una "vida propia, individual".

ACh - Todo va a salir bien ¿qué puedo hacer por ti?

A - Necesito que te lleves a mi mamá adonde sea, bajo un nombre diferente, pues no sé qué harán.

ACh - Claro, puedo internarla en el sanatorio del condado, ¿qué te parece?

A - Eso significa mucho para mí. Ella es lo único que me queda.

ACh - ¿Lo único que te queda? Jesucristo, esto te afectó la cabeza. Ponte en mi lugar. No sé de ti durante mucho tiempo, recibo una llamada con esta historia confusa. No creo todo lo que me dijiste pero haré lo siguiente. Tengo un amigo que es agente de la FBI.

A - No. Estoy huyendo de la policía. Esto es lo último que necesito.

ACh - Excelente. ¿Por qué no te quedas a vivir en este hotel?

A - ¿Confías en él?

ACh - Le sostenía la cabeza sobre el inodoro en las fiestas.

La visión psicologista de Allan es "humanista", no tan tecnicista como la Ángela, él tiene amigos con los que ha compartido experiencias muy "íntimas" como la relatada.

A - En serio, ¿confías en él?

ACh - Si confío en Ben. Sí. Hagamos un plan, yo regreso a casa y pienso lo de tu mamá, después llamo a Ben y si sabe algo te llamo.

A - Bueno.

ACh - No estés tan triste, ven acá. Todo va a salir bien, yo me encargaré de ello. Esto no hubiera pasado si te hubieras quedado conmigo (se va).

A - Allan, gracias por todo.

ACh - De nada, quédate aquí, niña.

A - Sí. (Se queda llorando en la puerta).

El "no ser" de Ángela la hace sentir desprotegida, Allan comprende esto en su esencia y la llama "niña", porque necesita de todos los que la conocen para afirmar nuevamente su personalidad. Ella no tiene fuerzas para actuar de otra manera y llora.


Se ve un paisaje, viento, calles, ventana, módem, computadora y Ángela que mira el número de la tarjeta.

BIENVENIDO A INTERNET DE SUIZA

Mercí.

Ahora la clave por favor:

Entre palabras clave: 

A - Palabra clave. Probaremos contigo: BER5348833 

Clave Inválida 

Se ve una P abajo a la derecha. 

A - Me resultas conocido, así que probaré contigo. 

Escriba su palabra clave:  

A - (Escribe) BER5348833 

Ángela accede.

Altamente Confidencial

T. Michael Bergstrom

Fallecido de SIDA

Diagnóstico: Incorrecto

No estaba infectado 

A - ¡Dios mío! 

Ángela mira a la P .

La imagen sigue el cable del teléfono. Se ve a Jack en el auto con una computadora y un mapa detectando.

Ángela comienza a darse cuenta que lo que le sucede es parte de algo mucho más grande y más grave, encuentra la primera evidencia de alteración de los registros. En este caso se refiere al hombre de mediana edad que se suicida en la plaza en la primera escena del film.

Tel. - Alguien está conectado ¿será nuestra chica? Quien sea se cubre muy bien, lleva 12 saltos. Una ruta en Suiza, una en Montana, 5 en Berkeley.

J - Saben lo que hacen, ¿cuánto tardará en rastrearla?

Tel. - Depende de cuánto tiempo esté conectada, de 15 a 30 minutos.

J - Llámame tan pronto lo hagas.

Tel. - ¿Y la otra cosa Sr. Devlin?

Los que están aferrados a una ideología como ésta creen que todos tienen el mismo esquema de pensamiento que ellos. En este momento están convencidos que Ángela está huyendo de los que la monitorean y por eso va de un lugar a otro en la red, cuando sencillamente, ella está tratando de encontrar algo que la ayude a resolver su problema.


Allan está en un negocio, se ve un scanner de caja registradora pasar sobre un frasquito. 

Cajero - Eso es gratuito (le entregan un frasquito).

ACh - (Tiene una gaseosa, se la cobran y envasan) Gracias (se retira del negocio). 

Ángela sigue conectada, entra al 

CYBER CHAT

Está preguntando: 

¿Quién es ICEMAN?

Kelly Mann

12 años. 

¿Quién es Gandalf?

Malik Dillon

37 años

Nueva Delhi. India 

¿Quién es Cyberboob?

Robert Fox

39 años

Hollywood. California.

Es habitual en los canales de chat no preguntar con quién estamos hablando hasta que no se necesita algo realmente importante o hasta que se mantiene una conversación privada. Es parte de un pacto inconsciente que afirma el derecho a la intimidad y parte de la fascinación de conversar con personas de las que no sabemos nada, ni su identidad, ni su edad, ni siquiera, en ocasiones, su sexo.

A - (Escribe) Cyberboob, auxilio. Necesito tus conocimientos. Anónimo. Vamos a la sala privada (entra la clave de la sala) ¿¡¿Has visto el símbolo PI anexo a un programa?!?

C - PI = Praetorianos

A - Praetorianos, praetorianos... (escribe) Necesito más información, ¿quiénes son los praetorianos?

C - El lobo feroz. Cyberterroristas.

Las ideologías en su forma más extrema, el terrorismo.

A - Necesito más información.

C - Aeropuerto, La Bolsa, Atlanta. Muy peligrosos. No te metas con ellos.

A - Ellos se meten conmigo.

C - No puedo continuar. Vamos a IRL, en privado (IRL = in real life, en vida real)

Cyberboob se da cuenta que no se puede hablar de cosas importantes o peligrosas por la red, ya que pueden ser monitoreados. Prefiere la vida real. 

A - En vida real... No, no, tiene que ser en un lugar público. Un lugar seguro, con mucha gente.

El miedo al contacto con las personas a quienes no se conoce (?! ), a pesar de haber conversado muchas veces con ellos. Es el miedo a que esas personas no hayan mostrado su verdadera intimidad en las charlas de chat. Un lugar abierto, con mucha gente daría la impresión de ser un lugar más seguro, a pesar de que muchas veces la presencia de "mucha gente" no indica que alguno de ellos pueda acudir en ayuda de otro si lo necesita. El "no te metás" surge rápidamente en la sociedad contemporánea.

C - El muelle de Santa Mónica. Cerca de.... ¿qué?

A - De la rueda gigante.

C - De acuerdo a las 7 p.m. vestiré...

Error de Comunicación TCP/IP

Se perdió el enlace

El enlace se pierde no por casualidad, cuando consiguen ubicarle se lo cancelan para evitar que Cyberboob pueda darle sus características.

Jack maneja, tiene la foto con Ángela en el parasol del auto. Lo llaman por teléfono.

J - ¿Hubo suerte?

Tel. - Teléfono 8833. Av. Rosewood. Hollywood.

J - Recuérdame que te compre algo bonito.


Se va a Allan en el auto que toma su gaseosa y sale.

Ángela se seca el cabello, suena el teléfono, lo mira, lo atiende. 

A - Hola, ¡Hola! (cuelga)

Alguien la llama, pero no es Allan, sólo quieren confirmar que ella se encuentra donde ellos suponen.

Tocan a la puerta:

ACh - Angie (ella afirma la puerta). Vamos Angie, déjame entrar, me muero con esta comida.

A - Lo siento, pensé...

ACh - Olvídalo... Pensé que tendrías hambre, así que me paré en el camino. Traje tu favorita, china.

A - Es tu favorita... A mí nunca me gustó ¿recuerdas?

El hombre postmoderno no piensa más que en sus propios deseos y los confunde con los de los demás.

ACh - No importa. Es la favorita de alguien.

A - ¿Cómo está mamá?

ACh - Está bien, está en el sanatorio del condado.

A - Excelente. Gracias.

ACh - Acerca de la comida. Déjame compensarte. Vamos al restaurante griego.

A - No puedo, tengo que irme.

ACh - De veras. ¿Por qué tienes que irte?

A - Hay alguien de Internet que puede saber qué sucede.

ACh - ¿Puedo contarte de Ben Phillips con quién querías que hablara? Le hablé de ti y quiere verte mañana temprano. ¿No puedes esperar? ¿Sabe del aeropuerto, de la Bolsa y Atlanta?

A - Claro que sí. ¿Qué pasó en Atlanta?

ACh - Un par de chicos cortaron la luz.

A - ¿Es eso una emergencia? Cyberboob sabe lo que hicieron. No puedo hablar, llegaré tarde.

ACh - Escúchate. Cyberboob. ¿Vas a ver a un tipo llamado Cyberboob? ¿Lo conoces? No quiero que vayas sola.

Los prejuicios acerca de las personas son una realidad cotidiana en el mundo contemporáneo, hacerse llamar de cierta manera o vestir de otra puede hacer que se los catalogue como pertenecientes a determinado grupo social y discriminarlos en mayor o menor medida.

Bajan ambos por la escalera. 

A - Entonces ven conmigo.

ACh - Claro que sí. ¿Dónde se verán?

A - En el muelle. 

Una mano llama al portero de Bob Fox (Cyberboob, tiene un calco al lado de su nombre). Es Jack. 

Voz - Diga

J - Hola, ¿eres Bob Fox?

Los cyberterroristas matan a quien los conoce pero no comparte su ideología, no importa que nunca haya hecho algo que los afecte. Es el miedo y odio a los que no piensan como ellos. Es otra forma de discriminación, pero exacerbada hasta el extremo.

Ángela y Allan están en el auto. 

A - Esta gente es peligrosa. Mataron a Dale porque lo sabía. Creen que yo tengo el disco.

ACh - Angie, quiero creerte, pero tratan de matarte, luego a Dale...

La lógica le hace pensar a Allan que Ángela no es peligrosa, por sus características personales y psicológicas, pero olvida que los cyberterroristas no tienen la misma escala de valores para medir la peligrosidad de una persona. Ángela es realmente peligrosa para ellos por ser demasiado inteligente, perspicaz y capaz de manejar y desencriptar información valiosa. Son diferentes criterios para juzgar a las personas, el primero "psicológico" y el segundo "informático postmoderno". Ambos coexisten en la sociedad de fines del siglo XX.

A - Pusieron a alguien en mi lugar en Cathedral.

ACh - ¿Por qué alguien haría tal cosa?

A - Quieren a alguien que vigile Cathedral para que esto no vuelva a suceder. Eso llevaría semanas y no puede hacerse desde afuera. ¿Sabes el número de Internet que te dije que tenía Devlin? Lo miré, y apareció la historia clínica de Michael Bergstrom.

ACh - El tipo que se voló los sesos.

A - Dice que la prueba de sangre por computara halló el SIDA pero que en la autopsia no hallaron ni rastros de HIV. Quizás en mi autopsia se sepa que no soy Ruth Marx.

ACh - Lo que me asusta es que no estás alucinando.

Recién aquí Allan se da cuenta que Ángela no está alucinando toda esta historia, que no es un invento de ella.

A - Tengo que ir a Cathedral y entrar al Fantasma de Mozart. Eso debe ser todo, un sistema de eco en las computadoras que rastree todo lo tecleado por si hay un error.

Allan tose.

A - ¿Estás bien? Allan, ¿qué te sucede? Allan, detente. (El auto se acerca a la vereda) Me estás asustando.

ACh - Las píldoras.

A - Háblame.

ACh - Las píldoras

A - ¿Qué píldoras? ¿Qué dices? Vamos al Hospital (muestran el frasquito que Allan había comprado hace unos momentos).

En el hospital Ángela se dirige a una recepcionista.

A - ¿Está bien? ¿No?

Rec. - Es alérgico a la penicilina. Lo entubaron y lo llenaron de Epinefrina.

El hombre es un animal simbólico, el lenguaje, los gestos, la postura le dan su esencia. El que no comparte la simbología de los demás no puede pertenecer a ese grupo ni entenderlo.

Las diferente profesiones hablan distintos lenguajes aunque compartan la misma lengua coloquial.

A - No sé qué me dijo.

Rec. - Que se pondrá bien. Si quiere, puede entrar a verlo.

La recepcionista no le explica, subestima su entendimiento y en simples y escasas palabras explica a medias lo que sucede.

A - Sí, me gustaría, gracias. 

Ángela se sienta al lado, Allan se despierta, la mira, ella se acerca. 

A - Hola, ¿cómo te sientes?

ACh - Me muero de hambre. 

Sonríen. 

A - Cuando salgas, te haré la mejor cena de microondas.

Ángela no comparte los viejos roles de la mujer, el dedicar demasiado tiempo a cocinar no vale la pena, en la era en que el tiempo es lo más importante todo ha sido resuelto, tratando de minimizar tiempo y esfuerzo.

ACh - ¿Cuánto tiempo me dejarán aquí?

A - Creo que solamente otro día.

ACh - ¿Usted se ocupará de mi convalecencia, enfermera?

A - ¿Te molestaría? (sonríen)

ACh - Imágenes de baños de esponja danzan en mi cabeza.

A - Tengo que irme (lo dice resignada) ¿Estarás bien?

ACh - Sí, estaré bien, eres tú la que me preocupa.

A - Yo estaré bien. Aunque quisiera que todo hubiera acabado. (Le toma la mano y la acaricia).

ACh - Ven acá, quiero decirte algo... (le susurra algo al oído, Ángela lo besa en el pecho y se recuesta a su lado) Quería hacer esto desde ayer (le acaricia el pelo y el brazo)

El contacto persona-persona en esta era contemporánea es difícil, requiere detenerse y entregarse.

A - Bueno, cuando te mejores, lo haremos de nuevo. ¿Aún crees que estoy loca?

ACh - Claro que sí. Siempre lo he creído.

A pesar de los años transcurridos desde la creación del psicoanálisis muchos sectores siguen creyendo que se trata de una técnica sólo para "locos", concepción defendida especialmente por las mentalidades "técnicas".

Las personas que pertenecen a determinados niveles adquisitivos, pero con historias complejas de familia, lo ven diferente, para ellos se trata de status, sin terapia no pueden vivir.


Se ve una imagen de un monitor y una cámara en el techo. Luego se ve la rueda de la fortuna, un parque, un conejo de peluche enorme con una persona adentro: 

Conejo - Hola ¿qué tal? 

Ángela recorre y mira, el conejo la toca: 

C - ¿Quieres bailar? Vamos a abrazar a Benny (ella sigue caminando). Vuelve, soy un gran bailarín, mira mis pies. 

Ángela camina, pasa una calesita de abejas, mira, las tasas, observa por todo su alrededor.


En el hospital, Allan duerme. Una enfermera cambia sueros, lee con un scanner las planillas, los sueros y los cambia. Ajusta la máquina para regular el goteo.

En los grandes centros médicos ya no existe el contacto personal entre los pacientes y los profesionales de la salud. La gran confianza en la tecnología hace que ésta se convierta en dueña de la verdad. Las personas no son "nombres" sino datos en un código de barras.


Otra vez la Rueda de la fortuna, es de noche, Ángela camina, mira, un chico la choca. Viene acercándose Jack y la toma por la espalda. 

J - Es más seguro quedarse aquí. Lamento que Bob no pudiera venir. 

Ángela forcejea, él la sostiene.

J - No saludarás así a tus viejos amantes.

A - No estás en esa categoría. Es raro que no me mataras antes de hacérmelo (siguen forcejeando).

J - Escucha, fue difícil, ¿entiendes? Me sentí atraído por ti y aún es así, de veras.

Los sentimientos afloran en algunos momentos en los cuales algo "muy íntimo" se activa.

A - Atraeré a medio departamento de policía si no me sueltas.

Habitualmente se pide ayuda, porque la gente se sabe débil e inútil para defenderse.

J - Sé que los has estado evitando (Ángela se muestra enojada).

A - Estoy segura que les interesará saber cómo estrellaste el avión y trataste de matarme.

J - Adelante, has como gustes. Les gustará conocerte. ¿Sabes que Ruth Marx tiene antecedentes criminales? Drogas, prostitución, todo un historial.

A - Sí, casi tan bueno como el de Bergstrom. Sé todo de su suicidio y de los praetorianos. Les encantará oír eso.

Por su estado de nervios e impotencia, Ángela revela abiertamente que conoce las acciones de los cyberterroristas. Esto es algo que su mentalidad analítica no hubiera hecho de haber estado más tranquila.

J - Todo el mundo tiene un punto débil. Bergstrom le tenía fobia a los homosexuales, uno debe conocer bien a la gente para saber qué punto tocar (la toma de la cintura).

Los terroristas estudian la vida y costumbres de la gente a quienes van a atacar para conocer sus debilidades y hacer uso de las mismas.

A - no tengo tu disco, de tenerlo te lo daría. Se arruinó en México.

J - Lo que necesito ahora es lo que tienes aquí, así que ven conmigo (Ángela se resiste en silencio, Jack le muestra un arma en el cinto). Te prometo que te cuidaré, la abraza y la lleva.

A - No entiendo qué quieres.

J - No es lo que yo quiera. Es lo que mis jefes quieren. Mira a tu alrededor. ¿Te parece que las cosas funcionan bien? A mí no. Puede ser mejorado.

La disconformidad con el mundo en el que les tocó vivir, sin darse cuenta que el hombre puede forjar su destino por ser libre. Pero no es libre de querer arreglar su mundo destruyendo el de los demás. Las ideologías someten al hombre que adhiere a ellas, haciéndolos "dueños" de la libertad ajena, mientras no son dueños de la propia.

A - ¿Cómo? ¿Matando gente?

J - No hagas preguntas estúpidas (se acerca el conejo, saca a bailar a Ángela, ella escapa, el conejo abraza a Jack, ella corre, Jack tira al suelo al conejo)

Cuando alguien estropea los planes, la primera reacción es violenta, se rechaza al otro de una manera no-inteligente.

C - Oye, no me empujes. ¡Idiota! (se levanta)

Ángela corre, no puede salir del parque. Jack corre, no la encuentra, mira a todos lados.

Ella está en la calesita, desde atrás de una tela. Él apunta, ella lo ve, se agacha, ella corre y se mete dentro de la calesita (en el centro). El mira, ella espía. Él sube a la calesita y camina, ella mira. El se da cuenta que hay una puertita central abierta. Entra, golpea un palo.

Ambos protagonistas poseen un pensamiento analítico que aflora en distintos momentos, uno enfocado hacia la destrucción de todo y todos los que no comparten sus ideas, el otro, dirigido a salvaguardar la propia vida, su propia existencia.

Se observa la calesita desde arriba, la pierde...


Ángela entra al hospital. Abre la puerta de la sala, los médicos corren, están resucitando a Allan. 

Médico 1 - Indice de desfibrilación

Médico 2 - Aléjense todos

Enfermera - 300, vamos.

Los hombres entrenados para controlar sus emociones presentan un comportamiento nervioso pero a la vez relajado, están preparados para actuar en emergencias y situaciones límite.

Ángela se acerca.

M 1 - Aléjense todos

M 2 - No tiene pulso

E - No responde

M 1 - Sáquenla de aquí

A - Él es mi amigo, Él es mi amigo.

Las personas poco habituadas a este tipo de situaciones reaccionan de manera incontrolada, no saben afrontar momentos límite.

Una enfermera se la lleva. 

E - Por favor, ayúdenme

M 1 - Vamos, otra vez.

A - Suéltenme, Allan, ¡¡¡no!!! Suéltenme. 

Recepcionista - Sra. Champion, lo siento, hicimos lo posible. Hubo complicaciones. ¿Quiere que le llame un taxi? ¿Hay alguien que pueda venir a buscarla? (Ángela no contesta) Señora, ¿quiere hablar con el orientador? Señora, quizás deba acostarse un rato.

A - No entiendo, Ud. dijo que estaba bien.

R - Sé lo que dije, lo siento... La insulina hizo que...

A - Fue la penicilina. No, el Dr. Champion estaba siendo tratado por diabetes.

A - No.

R - Entró en schock a las 9:25 p.m.

A - No era diabético.

R - Me temo que sí.

A - No era diabético (otra mujer llama por teléfono)

Ángela conocía al Allan persona, el personal del Hospital conoce al Allan paciente, pero no en forma personal, sino mediante sus archivos, la alteración de los mismos los lleva a cometer un grave error.

Ángela tumba el monitor de la computadora de la recepcionista y se va, entre llorando y con rabia. 

R - Puedo buscar su.... 

Ángela mira al guardia, a los demás, a la gente, a un hombre que trae la policía. Se recuesta en el auto y duerme.

Un guardia golpea el vidrio. Ángela arranca y sale en el auto de Allan. Se ve un cartel que dice Santa Mónica, dobla, toma la autopista al lado del mar. Piensa. Mira. Llueve.

Suena el teléfono del auto. Es Jack. 

A - Hola.

J - No tienes ideas lo que me gusta oír el sonido de tu voz. No cuelgues Ángela por favor. 

Ángela mira hacia atrás, para ver si la está siguiendo, pero él está llamando desde una casa, muy tranquilo. 

J - Si tan sólo dieras un paso atrás, verías que en realidad no somos muy diferentes. Ambos somos solitarios, estamos aislados, ambos somos de verdad desconfiados. Ambos buscamos lo mismo. Claridad. Significas mucho para mí.

Descripción muy clara del hombre postmoderno.

A - Tú no significas nada para mí.

J - Escucha, tengo que admitir que fui arrogante al conocerte. Sabes, vine a visitar a una amiga. Una vieja profesora de piano...

Cuando se manipula información personal se llega a conocer todo, hasta los datos más íntimos.

A - Deja a mi mamá en paz (él está en el geriátrico).

J - Parece que no tengo otra alternativa. Fue trasladada por el Dr. Champion. El difunto Dr. Champion. 

Ángela cuelga el teléfono.

Atrás de ella viene la policía. En la pantalla de la computadora del móvil policial se lee:  

Verificación de matrícula

VEHÍCULO ROBADO

Se escuchan sirenas. 

A - ¡Maldición!

Altoparlante - Conductor, somos la patrulla de carreteras. Reduzca la velocidad y deténgase a un lado. 

Ángela acelera, hay una máquina, quiere pasar, no puede, otra vez, se choca un cartel, se sale del camino, cae, estaciona.

La autoridad no entiende de cosas que no suceden, pero parecen suceder. La alteración de los registros no es algo que se encuentre dentro de sus posibilidades, ellos creen que todo se encuentra bajo control.

Policía - Allá está (corren) 

Ángela escapa corriendo. 

P - ¡Ahí está! ¡Policía! ¡Detente! 

Ángela corre hacia el río, cruza. 

A - ¡Soy Ángela Bennett, Ángela Bennett! (corre)

P - ¡Alto! ¡Policía!

A - ¡Me llamo Ángela Bennett!

Ángela grita afirmando su identidad, como si hablar más fuerte puede significar mayor certeza de lo que se está diciendo. Es la ley contemporánea de gritar, pasar por encima de los demás, como símbolo de poder.

La atrapan, la esposan en el suelo boca abajo. 

P - ¡Abajo, abajo! Las manos en la espalda. Tiene derecho a permanecer callada. Si renuncia a hacerlo, lo que diga será usado en su contra. Tiene derecho a hablar con un abogado. 

En el cuartel le toman las huellas, le sacan fotos, comparan con las huellas de referencia en un sistema digitalizado. 

Archivo: 99,488 % certeza 

Le incautan las cosas, la billetera.

En el expediente se lee: 

RUTH MARX

Madre muerta por sobredosis

Tratada por enfermedad venérea

 Se ve una camarita de vigilancia.

Una mujer habla con Ángela: 

M - Me asignaron para ayudarla, pero lo que dice es increíble, cambiaron su nombre, la historia clínica de Allan, aviones estrellados...

A - Piénselo, sólo piénselo. Todo nuestro mundo está dentro de una computadora. Adentro, todo. Su registro de vehículo, su seguridad social, sus tarjetas de crédito, su historia clínica. Todo está ahí. Es una sombrita electrónica de cada uno de nosotros esperando que alguien se meta con ella. Me lo han hecho a mí y se lo harán a usted.

La mujer no le cree, porque ella tiene su paradigma de hombre simple, hay que cosas que no puede comprender si no se desprende de sus prejuicios.

La mujer mira la hora.

No es la persona de Ángela lo que le interesa a esta mujer, ni siquiera se esfuerza por comprender su paradigma, da por sentado que no puede ser verdad, lo rechaza de plano.

M - Mire Srta. Marx.

A - No soy Ruth Marx, la inventaron y la pusieron en el sistema con mis datos.

M - Odio decirle esto pero todo nuestro sistema está protegido por el programa Guardián hace 6 meses. Nada de lo que usted dice ha podido ocurrir.

La confianza ciega en la tecnología la mantiene a salvo de tratar de interpretar otras explicaciones. Aunque se trate de una tecnología que no comprenda demasiado...

Ángela mueve la cabeza como entendiendo todo.

Es la mentalidad analítica, deductiva, lógica, propia de los programadores, la que guía a Ángela por el camino de la comprensión de su problema.

A - ¡Dios mío! Entonces es el programa. El programa Guardián tiene una falla. Si cambiaron mi identidad y tiene una falla, los praetorianos lo saben. Eso lo arregla todo. Sí, piénselo.

M - ¿Me dice cómo terminó en un auto robado?

A - Está bien, escúcheme, este asunto es como el caballo de Troya. Los praetorianos entran en las computadoras y causan caos. El aeropuerto, la Bolsa de Nueva York, la Energía eléctrica de Atlanta. Hacen eso para que la gente compre su programa. Al comprarlos creen estar seguros, pero es falso. Sin saberlo le dan acceso libre a los praetorianos. Imagine lo que pueden hacer con ese poder.

El engaño por parte de los "dueños" de la tecnología que se sienten amparados por la confianza ciega de los usuarios.

M - Esto es absolutamente fascinante, Srta. Marx.

A - Por favor, mi nombre es Bennett. Escríbalo si quiere, Bennett, B-E-N-N-E-T-T. No tengo motivo para inventar esto.

M - Como su abogada, designada por el juez estoy obligada a hacer lo que desee. Así que la llamaré Cleopatra, Reina del Nilo, si quiere, pero tome este consejo. Si le va al juez con esta locura le garantizo que la declararán incompetente y la retendrán indefinidamente.

La mujer cree que Ángela está loca, que no sabe lo que dice.

Ángela se traga las lágrimas y asiente con la cabeza. Ahora llora, se levanta, mira por la ventana.

Ángela comprende que nadie va a ayudarla, que muy poca gente puede entenderla, que los grandes hitos de la historia surgen por cambios de paradigma y que los ataques terroristas también. La gente común no puede imaginar hombres capaces de realizar las "barbaridades" que, por ejemplo, relata Ángela.


Ángela habla por teléfono.

A - Hola, sí, soy su hija. Hola mamá, soy yo. ¿Cómo estás? ¿Te sientes bien? ¿Cómo te tratan las nuevas enfermeras?... Soy Ángela, mamá. Soy Ángela (suspira y llora)... Mamá, escucha. Necesito que me hagas un favor. Hay una señora aquí y necesito... Ella se pondrá al teléfono. Dile que soy yo, ¿sí?, porque ella no me cree... ¿Puedes decirle eso?... Mamá, no... ¿Estás ahí? (llora)... Sólo quiero que sepas que te quiero... (llora).

El mal de Alzheimer es un mal de nuestra cultura, la forma de vida que no valora a las personas frente a su enfermedad, éstas se deprimen aún más por no poder "vivir como antes". Lo único que puede salvar a la humanidad es el amor, volver a darse una oportunidad y superar la enajenación con amor.

Ángela está en la celda, acostada, llorando. Se acerca un guardia femenino.

Guardia - Señora.

La mujer abre la puerta, le alcanza a Ángela su ropa y pertenencias.

A - ¿Qué? ¿Qué?

Se ve un policía en su escritorio. Se escuchan voces.

A - ¿Quién vino a buscarme?

Guardia - No sé. (Dirigiéndose al policía del escritorio) Aquí está.

A - ¿Quién me busca? 

Un hombre morocho se acerca, muestra una credencial. 

B - Agente especial Ben Phillips, del FBI. Soy el amigo de Allan. Es algo terrible lo que le sucedió.

A - Me alegra mucho que esté aquí.

B - Dos segundos después que Allan me hablara de ti, la división de computación empezó a investigar. Removieron cielo y tierra para encontrarte