En un libro tenemos los pensamientos del autor, podemos llegar a estudiarlos y a comprenderlos incluso, a opinar y a rebatirlos, pero siempre en silencio del autor.

En un curso a distancia mediante correo electrónico podemos, en cambio, dialogar con el autor. Preguntar y extraer sus ideas más allá de lo escrito en sus obras. Es bien sabido que los autores suelen dejar mucho más "en el tintero", o mejor, en sus mentes, que en lo escrito. Esto sucede por diversos motivos, pero el principal quizá sea el temor. Sí: miedo a no ser claro, a que sus ideas sean fuertes, a la gramática, a las formas establecidas que impiden la espontaneidad, a que sus observaciones cambien, a equivocarse con los datos, a una manía de perfección en el estilo o en el discurso, en suma, queda mucho más de lo que se escribe.

En un curso el alumno puede preguntar, extraer al máximo los conocimientos que no se expresan en los escritos, hurgar hasta en el inconsciente y usufructuar la espontaneidad. Un mensaje de correo electrónico contestando preguntas, puede tener mucha más frescura y claridad didáctica que el texto elaborado, repasado, tieso y formal del libro.

Un mensaje de correo electrónico exige:

Lenguaje claro, conciso y, mejor aún, si es completo e innovador.

Pocas palabras, muchas ideas.

En el curso de Calidoscopio, además, hay:

Ejercicios abundantes, que, incorporados, se vuelven automáticos.

Al hacer permanente la ejercitación se logra eficiencia

y, por consiguiente, Progresos.

Al obtener eficacia se está en condiciones óptimas para pasar

a la etapa de la Creatividad.

La Trilogía imprescindible para el siglo XXI:

Inteligencia

Eficiencia

Creatividad

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