El
Sucre
Autor: Héctor Carlos Reis (PatHec)
¿Qué significa sucre? Sistema Único de Compensación Regional. Esta es una
forma ingeniosa para el comercio internacional en Latinoamérica; la génesis y
el desarrollo de la idea corresponde al Presidente Correa de Ecuador. De
inmediato la tomaron los países del ALBA -ALternativa Bolivariana de las Américas-
(Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador, Honduras, República
Dominicana, Guatemala, Grenada, islas del Caribe, etc.)
La creación de una Cámara de Compensación de Pagos en la que todos los países
miembros mantendrán una cuenta corriente denominada en sucres en donde se irán
anotando todas las operaciones de exportación e importación entre los países
participantes durante un periodo determinado, a cuya finalización se procederá
a la liquidación del saldo de cada uno de ellos con la Cámara, ya fuera éste
positivo o negativo.
Actualmente la República Argentina y Brasil utilizan un sistema similar de
compensación monetaria en sus intercambios comerciales.
Básicamente consiste en compensar los saldos. Por ejemplo si la Argentina le
vende a Brasil por 100 y le compra por 50, queda un saldo favorable a la
Argentina de 50; este saldo se acumula y cuando se llega a un límite
(previamente fijado) se abona sólo el saldo Y EN MONEDA LOCAL NO EN DÓLARES.
Este es un paso previo a la creación de una nueva moneda. Compensación
de saldos a través de las monedas locales de cada país SIN DÓLARES.
El proceso final es la creación de una moneda
común con emisión física y circulación real para la integración monetaria,
que ya se acordó en llamarla SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional).
Esta moneda comenzará a circular, quizá en abril de 2010 entre los países del
ALBA.
Este es un proceso parecido al dado en Europa con el Euro, aunque en
el caso de Latinoamérica la base es distinta pues no parte del simple cambio de
moneda y avanza mucho más hacia la cooperación, la solidaridad y la Ayuda
Mutua regional. Muchos otros países (además de los del ALBA) han
expresado ya su voluntad de incorporarse a este sistema y a desembocar en una
moneda única latinoamericana, el Sucre; países como Uruguay, Paraguay, Brasil,
la Argentina, y numerosas islas del Caribe que son naciones independientes
nuevas.
Es llamativo que la República de Chile ignore
este proceso y se aparte del resto de sus hermanas latinoamericanas.
Paralelamente a este proceso de construcción del Sucre ya se constituyó el
BanSur (Banco del Sur). Para combatir la
expropiación financiera de las rentas del trabajo este Banco tiene la función
de proveer al bienestar de los ciudadanos y no a la depredación de la
especulación capitalista. El BanSur tendrá un fondo financiero con aportes de
los países miembros que se utilizará en créditos con criterios de
complementariedad, cooperación y solidaridad y en proyectos productivos
regionales que permitan impulsar la integración económica que se promueve,
en lugar de créditos empresarios para solventar los desastres que ellos mismos
ocasionan como lo hace el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Mundial. También actuará como Fondo de
Reservas para darle estabilidad al sistema.
Todo esto favorece el comercio dentro de nuestra región y sobre las bases de
cooperación y solidaridad producir un bienestar general.
Este proyecto está muy bien estudiado pues incluso tiene
mecanismos de estabilización para evitar que un país acumule excesivos
saldos acreedores en detrimento de países con saldos deudores, obligando a los
países con saldos excedentes a incrementar las importaciones desde los países
con saldo negativo o a financiar proyectos productivos o de desarrollo en los
mismos. La base es la ayuda internacional entre
los países miembros.
Como es un proyecto cerrado dentro de un sistema global depredador habría que
establecer formas de blindaje.
En mi opinión, para lograr este blindaje, el
SUCRE tendría que respaldarse no en una canasta de divisas (para evitar la
especulación sobre las monedas de la canasta con la fuga de capitales) sino en
los recursos naturales (petróleo, gas, minería, plataforma submarina, etc.),
los creados por el trabajo humano (arte, tecnología, medicinas, industrias,
etc.), y en suma la riqueza de las naciones miembros.