¡QUÉ VIVAN LOS ESTUDIANTES!
Autora Patricia Mónica Sartor
Estos días ha sido el tema obligado en este lado del mundo, y por este lado del mundo me refiero al sur de Nuestra América, esta América que se desvive por ser diferente y que lo consigue, no sin dolores de parto.
En Chile la educación está pasando por momentos revolucionarios, son momentos de convulsiones, en medio de un gobierno de dudosa democraticidad, elegido por una mayoría tan representativa como representativa fue la mayoría que eligió al presidente de los Estados Unidos de América.
En la Argentina, y más precisamente en la provincia que habito, Santa Fe, gobernada por Hermes Binner, candidato a presidente y perteneciente al Partido Socialista, tan socialista como el socialismo español de Rodríguez Zapatero, el socialismo griego de Giorgos Papandreu, el socialismo chileno Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, este señor "socialista" Binner firmó un decreto sobre las prácticas profesionalizantes, sí, "profesionalizantes", ese nombre tan despreciativo para una práctica a realizar en los dos últimos años de la carrera de técnicos, que consta de 20 horas reloj semanales (no menos de 100 horas y no más de 400), que el estudiante deberá cumplir en empresas sin contraprestación económica aunque será un trabajador, ya que los empresarios y el gobierno santafecino aducen que será parte del aprendizaje.
Esto lleva a preguntarnos ¿es que las empresas no deben capacitar a sus empleados en las tareas específicas que realizarán?, ¿es que las escuelas técnicas están obligadas a formar a los estudiantes y además a capacitarlos con las competencias específicas de las empresas en las que irán a trabajar sus alumnos?, no son empresas socialistas las que pondrán sus instalaciones para que los estudiantes "aprendan" sino que serán empresas capitalistas, las que más dinero obtienen y las que mayores niveles de tercerización laboral poseen. Cómo hemos de llamar a este trabajo gratuito que el gobernador Binner llama "práctica profesionalizante" en un claro ejemplo de cómo el socialismo es camaleónico y pacta con las patronales de modo vergonzante.
Me pregunto ¿cuándo será el día en que los estudiantes serán considerados personas de plenos derechos?, en este septiembre lleno de fechas para recordar, no puedo olvidar que socialista también fue Salvador Allende, ese presidente chileno que un 11 de septiembre de 1973 fue derrocado, y al derrocarlo también fue cercenada su propia vida, dos años antes, el 25 de julio de 1971 Allende hablaba de los técnicos chilenos, quizás Binner debería recordar ese discurso, por si lee esta nota se lo recordaré aquí: "En el caso de Chuquicamata (la mina) cincuenta y tantos técnicos extranjeros no han oído nuestro llamado, que no ha sido mendicante, pero que ha sido claro: de que se quedaran trabajando, para que estuvieran en esta etapa de proceso difícil, en que Chile será el dueño absoluto de esas riquezas tan fundamentales para la patria. Han rechazado nuestra petición por razones que debemos considerar: porque son funcionarios de empresas que tienen en otras partes del mundo faenas similares a las nuestras y, por lo tanto, podríamos decir que forman parte de una cadena que los amarra a esas poderosas empresas internacionales. De allí la obligación de que sean técnicos chilenos, profesionales nuestros, los que tengan que tomar en sus manos la responsabilidad del proceso productivo, que tiene tanta incidencia en la marcha normal del desarrollo económico de Chile, y por cierto, mucho más en las posibilidades de su ampliación."
En estas palabras de Allende vemos que él pensaba en una economía al servicio del pueblo y en preparar al pueblo para esa economía, no para servir a empresas que los hacen ser engranajes del capital.
Hoy vemos que Chile no es más el Chile de Allende, ni Lagos ni Bachelet se acordaron de esos objetivos, Binner tampoco, todos socialistas que, al igual que Rodríguez Zapatero en España, han vendido la educación a los objetivos capitalistas del enriquecimiento a cualquier precio y bajo la explotación del más débil. Lehman Brothers dice "La industria educativa es un sector con un crecimiento sumamente dinámico, con indicadores financieros y de mercado que sugiere una oportunidad significativa para la inversión. El momento de entrar a este mercado nunca ha sido mejor, dado que los problemas que existen la han elevado a una prioridad política. Los empresarios se quejan de que no pueden dar empleo a un producto que sale de las escuelas que no sabe leer ni escribir y por lo tanto demandan, y a veces ellos mismos ofrecen, una reforma inmediata".
¿Cuál es la educación que queremos para nuestros pueblos en este Siglo XXI?, no necesitamos la educación al servicio del mercado, como se planteó en el pacto de Bolonia, necesitamos una educación que garantice la emancipación contra el capitalismo. Es hora de darnos cuenta, de aplaudir a los estudiantes chilenos en su valentía de exigir que la educación no sea una educación de mercado, es la hora de recordar que la Ley de Educación del país en que habito expresa con claridad que "la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho personal y social, garantizados por el Estado, que no suscribirá tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen concebir a la educación como un servicio lucrativo o alienten cualquier forma de mercantilización de la educación pública".
¿No está muy claro en la ley?, ¿cómo se compatibiliza la esclavitud capitalista en nombre de la educación? ¡Qué vivan los estudiantes!
(Publicada en Revista REFLEJOS de Colombia y Latinoamérica - Octubre 2011)